Fuente: SecureKids.

La comunidad andaluza cuenta con once parques tecnológicos distribuidos en ocho provincias. Muchas empresas, como la multinacional Admiral Group o la empresa Entelgy Innotec Security, han escogido ciudades andaluzas para desarrollar sus proyectos de ciberseguridad, incluso a nivel internacional. Recientemente, la gigante Google eligió Málaga para la puesta en marcha de su primer programa de aceleración de startups en España, centrado precisamente en la ciberseguridad. En él participa la empresa malagueña SecureKids, startup dedicada a monitorizar los dispositivos Android de los menores para un entorno más seguro para ellos y para sus padres. Así que nos hemos preguntado... ¿qué tiene Andalucía para ser una sede de ensueño para las empresas de ciberseguridad?

Andalucía, sede de grandes centros de ciberseguridad del tejido empresarial nacional e internacional

Fernando Spettoli lleva apenas unos seis meses viviendo en Andalucía. Cada mañana se desplaza a la sede en Sevilla de Admiral Group, donde trabajan más de 240 personas tanto en las oficinas como en el centro de operaciones. En tan poco tiempo, dice, ya es capaz de entender por qué cuesta tanto arrancar al talento andaluz de su tierra. «Es por la gran calidad de vida que hay aquí», dice Fernando. «Ubicándonos en las grandes urbes no conseguimos captar a perfiles profesionales como los que encontramos aquí. No están dispuestos a desplazarse. Aunque las ofertas económicas de una empresa que les tienta sean más altas, le dan prevalencia al equilibrio entre trabajo y vida personal».

Fuente: Admiral Group.

 

En Admiral se les fue dando naturalmente la necesidad de contar con un área de sistemas, hace unos catorce años, en un enclave en el que fuera posible crecer. Y Sevilla reunía las condiciones idóneas. «Personalmente, creo que la decisión fue acertada», dice Fernando Spettoli, «porque es una oportunidad para captar talento que no tienes en grandes capitales. De ese modo creas valiosos y únicos equipos de trabajo muy estables porque están vinculados con el territorio».

Respecto a los atractivos que vieron en Admiral Group para traer su sede a Andalucía, Spettoli asegura que «aquí fomentan que vengan grandes empresas; es un lugar atractivo. Definitivamente, no solo por la calidad de vida. También por la calidad de los recursos y por la descentralización. La descentralización es una gran oportunidad y es incluso hasta conveniente, un océano que tiene mucho recorrido para ser explotado lejos de los grandes caladeros. Hay espacio para que vengan más empresas y creen puestos de trabajo destinados a profesionales de IT concretamente».

Daniel Otalecu, socio fundador de SecureKids, coincide con el planteamiento del responsable de Admiral Group, a pesar de que las necesidades y demandas de una startup a la hora de escoger dónde asentarse pudieran parecer bien distintas: «En Andalucía se está realizando un esfuerzo muy grande para generar ese clima innovador, de captación de talento. Hay gran cantidad de ejemplos como los programas de emprendimiento y aquí tenemos muy buen ecosistema en ese aspecto. Nosotros hemos pasado por el Programa Minerva, que nos ha aportado mucho valor y experiencia, pero sabemos que hay otros programas y hubs tecnológicos. Como el de Málaga, un hub especializado en ciberseguridad. Todo ello atrae a las grandes empresas del sector y atrae, por tanto, talento e inversión. Todo lo que una empresa joven como la nuestra necesita para crecer».

Fuente: SecureKids.

La gran apuesta por la digitalización de la comunidad andaluza la convierte en un atractivo para inversores y grupos empresariales que ven en Andalucía un mercado en continuo crecimiento, transformación, seguridad y confianza digital. Estos han sido los motivos principales para que también Entelgy Innotec Security (EIS) eligiese Sevilla para su sede de ciberseguridad, decisión que David Alanís, office manager del grupo, explica como «una apuesta decidida por el mercado andaluz, en continuo crecimiento, y con una concienciación clara de la importancia de proteger a empresas e instituciones de la región de cualquier ciberataque».

Como podemos comprobar, no solo Andalucía como territorio es un atractivo para la captación de talento. En un sector donde empresas de todo el mundo buscan más de millón y medio de profesionales para cubrir vacantes en puestos de ciberseguridad, según datos de Admiral Group, los profesionales andaluces también son considerados un valor en alza. Un aspecto en el que coinciden también desde SecureKids, donde ven a diario cómo en el PTA de Málaga se asientan empresas nacionales e internacionales atraídas por el ecosistema tecnológico allí creado.

Daniel Otalecu, además, cree que otra de las razones del éxito de Andalucía como enclave tecnológico es que en una labor que depende tanto del factor humano, como evitar un ciberataque, es importante contar con equipos externos e internos cohesionados y equilibrados. Y no solo en lo profesional; también respecto al entorno en el que trabajan.

«Ningún organismo ni empresa, da igual su tamaño o sector, está al margen de sufrir un ciberataque»

Por ello, en palabras de David Alanís, es vital contar con servicios de ciberseguridad para salvaguardar la integridad y los intereses económicos de las empresas y la ciudadanía. Todas las empresas necesitan ser conscientes de la protección de la información. Pero sí es cierto que, dependiendo del tamaño y del tipo de organización, las medidas a implementar pueden variar.

Los objetivos en ciberseguridad de cualquier organización son similares y pueden resumirse en dos:

  • Prevención.
  • Reacción ante un ciberataque.

Según el tamaño de la empresa, así será el tiempo y el presupuesto que se deberá dedicar, sobre todo a una tarea de constante prevención de posibles ataques. En palabras de Daniel Otalecu, «lo más importante es la formación y el sentido común, tomar conciencia de los riesgos. Esos dos valores, cuando se trabajan, nos permiten protegernos muchísimo más que cualquier otra herramienta». En su startup, por ejemplo, son los propios trabajadores internos los que, con la adecuada formación, compaginan el control de seguridad de la empresa con sus tareas habituales.

Fernando Spettoli lo expone numéricamente: «Al final todo equipo quiere el mejor profesional de seguridad que pueda pagar. Generalmente el presupuesto que invierte una multinacional en seguridad va del 5% al 10% del presupuesto de IT. Si está invirtiendo menos, es probable que esté asumiendo riesgos que ni siquiera conozca, que se esté dejando cosas fuera».

El futuro de la ciberseguridad

En palabras de David Alanís de Entelgy Innotec: «Las brechas de seguridad en las organizaciones provienen en el 80% de los errores humanos cometidos por desconocimiento o desinformación. Por lo que, también habría que destacar como otra medida la formación y concienciación en ciberseguridad de todo el personal de una compañía».

Generalmente el presupuesto que invierte una multinacional en seguridad va del 5% al 10% del presupuesto de IT. Si está invirtiendo menos, es probable que esté asumiendo riesgos que ni siquiera conozca.

La formación en ciberseguridad, por tanto, además de ser deseable dentro de la política de las compañías, es un valor diferenciador, puesto que hablamos de un sector que presenta una alta demanda. Una tendencia que no parece que vaya a decrecer, puesto que cada día son mayores los retos, y a mayor avance tecnológico, los ciberataques serán también más difíciles de contener. Requerirán de los profesionales nuevas habilidades como el desarrollo del machine learning y la inteligencia artificial. Ayudándonos de su capacidad de procesamiento de datos podremos, por ejemplo, prevenir situaciones de peligro antes de que se produzcan o escoger la mejor solución de entre todas las variables posibles.

En Andalucía se dan las condiciones propicias para seguir captando cada día más empresas del sector de la ciberseguridad y que implanten aquí sus equipos de trabajo, también con talento local. Un perfecto equilibrio entre el entorno laboral y personal, posibilidad de descentralización, captación de medios y talentos de difícil acceso y unas infraestructuras y ecosistema preparados para recibirles. A eso sí podemos llamarlo asegurar (o, mejor dicho, ciberasegurar) un futuro para Andalucía.