Para Carlos Blanco, emprendedor e inversor privado, está claro: «Emprender es una actitud, y la idea no es lo más importante». La idea, de hecho, puede nublar la visión emprendedora, limitando el potencial de un proyecto para convertirse en una verdadera empresa.

El emprendedor barcelonés pone el ejemplo de CheKin, una solución integral para propietarios y gestores de alojamientos turísticos nacida en Sevilla. Fundada por Antonio Bustamante, Carlos Lagares y Eric Sánchez, la compañía fue acelerada gracias al Programa Minerva y escogida entre las 50 startups españolas de futuro por la revista Emprendedores. «Para un inversor es muy importante el “feeling” que tiene con los emprendedores, y en el caso de CheKin lo hubo», asegura Blanco.

Casos de éxito y formación: claves del desarrollo del ecosistema startup

Carlos Blanco Vázquez habla con la convicción y la experiencia de quien ha fundado más de veinte compañías, entre ellas algunas startups de gran éxito (ha invertido en un total de 110) como Akamon Entertainment, vendida a finales de 2015. Recientemente puso en marcha Encomenda Smart Capital, una gestora de fondos para futuras inversiones.

Cuando le preguntamos por el ecosistema de startups en Andalucía, Blanco asegura que la región necesita dos cosas fundamentales: más casos de éxito que animen a nuevos emprendedores, y una formación más adecuada, sobre todo de cara a la creación de los equipos. «El principal error de los emprendedores es que tardan en formar el equipo ideal y en darse cuenta de la importancia de los socios cofundadores», asegura Blanco.

Es aquí donde el empresario barcelonés introduce el concepto de business angels o inversores ángel, emprendedores que proveen de capital a nuevas startups, normalmente a cambio de participaciones accionarias. Además de financiación, estas personas (físicas o jurídicas) aportan valiosos conocimientos empresariales y experiencias a los emprendedores con menos recorrido, por lo que son una fuente inestimable de información.

¿Cómo empezar a atraer la atención de business angels?

Curiosamente, uno de los consejos que da Blanco es preguntarse si lo que necesitamos son inversores o clientes. «Siempre que puedas conseguir clientes, son mejores estos que los inversores».

Si, a pesar de todo, has tomado la decisión de buscar inversores, dos cosas:

La primera: ¡enhorabuena! Significa que estás preparado para que tu idea crezca y se desarrolle con la participación de nuevas personas que aportarán nuevas ideas a tu negocio.

La segunda: has de ser capaz de captar a un primer inversor «tractor» de referencia con el que será más fácil llamar la atención de los demás, ya que «muchas veces, a donde va un inversor van todos detrás». Acude a todos los eventos posibles. Estrecha todas las manos que puedas. Nunca se sabe a qué inversor de referencia tendrás la oportunidad de hacer un pitching exprés.

Y es que las relaciones interpersonales con el inversor son fundamentales: ese «feeling» del que habla Blanco muchas veces es más importante que la idea de negocio o el mercado, aunque estos son sin duda aspectos fundamentales que un posible socio tendrá en cuenta. «Me llaman la atención las personas más que los negocios en sí», asegura Blanco.

Pero incluso después de lograr una inversión, el trabajo no habrá hecho más que empezar

Carlos Blanco alerta sobre uno de los principales peligros del emprendedor con dinero: el malgasto. «Mucha gente malgasta cuando tiene dinero. Tienes que ser muy bueno con la gestión de las métricas y de la información cuando por fin consigues una inversión». Aprender a gastar con cabeza y ser ambicioso pero comedido son dos claves para el emprendedor que cuente con una inversión externa.

Por último, Carlos Blanco nos ofrece un diagnóstico sobre la situación en nuestro país: «España se está convirtiendo en una referencia de emprendimiento a nivel europeo, y siempre que continúe creciendo en talento y que el talento no empiece a irse fuera de España, tenemos posibilidades de jugar en esta liga».