22.000 millones. Este es el número de dispositivos conectados que de acuerdo con Strategy Analytics ya había en el mundo en 2018. Una cifra que aislada puede parecer impresionante, pero que lo es aún más en comparación con las estimaciones para los próximos años: se espera que los aparatos conectados al IoT superen los 38.000 millones en 2025 y los 50.000 en 2030. Nos referimos a teléfonos móviles, tablets, ordenadores, smart speakers, wearables, bombillas, neveras y, en general, todo tipo de electrodomésticos. Estamos dando solo los primeros pasos en este mundo y la lista ya se antoja interminable, aunque si existe un aparato que causa especial expectación en estos momentos, ese es sin duda el vehículo conectado.

Aquí las novelas y el audiovisual de ciencia ficción se lo han puesto fácil a nuestra imaginación. A la generación de los ochenta, lo primero que le viene a la cabeza cuando escucha el término es KITT. Sin embargo, pese a la inestimable aportación de Carlos Revilla —su voz en español— para darle un toque de realismo futurista al coche fantástico, en poco más de veinte años la realidad ha conseguido superar a la ficción. Y para prueba, un botón. O mejor, cinco botones: las cinco startups seleccionadas para participar en la segunda edición de la iniciativa Lab V2X 5G, de la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades de la Junta de Andalucía, junto a Telefónica, el Ayuntamiento de Málaga y la empresa DEKRA, para impulsar soluciones de conducción conectada a través de tecnologías vehiculares V2X (vehicle-to-everything) y 5G. En pleno proceso de aceleración en La Farola de Andalucía Open Future (Málaga), estos proyectos sirven hoy para comprender las múltiples dimensiones que puede adquirir el vehículo conectado y comprobar, de primera mano, que ya es una realidad.

El despliegue de la nueva generación de redes móviles que permitirán el pleno desarrollo del IoT comienza a ser una realidad en nuestro país. El Observatorio Nacional 5G recoge ya en su directorio más de 170 proyectos en ejecución. De todos los sectores y actividades que harán uso de esta tecnología, la automoción y el transporte siguen siendo los más importantes, representando más de un tercio de las conexiones móviles totales de IoT para el año 2025. De ahí que la apuesta que realiza la iniciativa Lab V2X 5G tenga el potencial de marcar un antes y un después no solo para las cinco empresas andaluzas que participan en ella, sino para el conjunto de la región.

En palabras de Felipe Romera, director general del Parque Tecnológico de Andalucía (PTA): «La infraestructura pionera a nivel mundial alrededor del coche conectado llevada a cabo por Dekra y Telefónica, en colaboración con la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga, sitúa al Parque Tecnológico de Andalucía en una situación privilegiada de cara a liderar las tecnologías del coche conectado, una de las más relevante del mundo en estos momentos y capaz de generar, en un plazo de unos cinco años, nuevas empresas, aplicaciones y nichos de negocio: es una oportunidad histórica».

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Un camión que lo sabe todo: la propuesta de AIONE Solutions

Una de las bases del Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y la hiperconectividad en la que ya estamos inmersos son los datos: los datos que generamos y que esos dispositivos con los que interactuamos recogen y son capaces de procesar para darles un sentido (información) y facilitar así la toma de decisiones (conocimiento).

En el caso particular de los coches y otros vehículos, su nivel cada vez mayor de digitalización les permite avisarnos ya no solo del nivel de aceite o de la temperatura del agua, algo que llevan décadas haciendo, sino también del estado de los frenos o el desgaste de los neumáticos en tiempo real. Ese potencial es sobre el que se apoya el equipo liderado por Carlos Chiquero, CEO y cofundador de AIONE Solutions: «A través de diferentes sensores, realizamos un monitoreo de funciones y sistemas del automóvil; es como si hiciéramos un continuo electrocardiograma para conocer qué funciona bien y cuáles son las posibles fallas. Partimos de valores dentro de una norma y ponemos una lupa sobre todo lo que se sale de ella». ¿El objetivo? Prever incidencias, con el plus de fiabilidad en carretera y el ahorro de costes que esto supone.

La propuesta de AIONE Solutions está dirigida a las flotas de vehículos de logística (camiones) y de transporte urbano e interurbano, como autobuses. En estos casos, cada parada no prevista puede llegar a tener un coste de hasta 600 euros por día de inactividad. De este modo, desde La Farola de Andalucía Open Future, su equipo trabaja para desarrollar tanto el hardware que tendrá que instalarse en los vehículos (sensores, cableado y otros dispositivos) como el entorno cloud en el que se almacenan los datos y la plataforma capaz de interpretarlos y presentarlos de manera sencilla e intuitiva a la empresa responsable de cada flota. Esta tecnología ya está instalada de forma experimental en diez unidades. Si todo va bien para AIONE Solutions, en 2021 el número de vehículos adaptados habrá alcanzado los ochenta. En 2022, ya estará abriéndose su propio hueco en el mercado.

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Una moto con identidad propia, como la de Motoblockchain

La información que se genera en torno a la actividad de un vehículo no solo tiene un uso predictivo o de gestión de flotas de gran volumen, como en el caso anterior. Esto es algo que sabe bien Simone Brighina. Este italiano, afincado en Málaga y amante de las motos, se dio cuenta ya en 2014 de su función en la compraventa de segunda mano de estos vehículos de dos ruedas. «Una persona puede tener una moto muy cuidada, en la que ha invertido mucho dinero y que ha llevado al día en sus revisiones, pero en las plataformas de compraventa solo puede poner una descripción y unas fotos. Eso hace que el comprador lo evalúe todo a un nivel medio-bajo y que el vendedor pierda mucho dinero», reflexiona.

Hoy, Brighina trabaja con otras cuatro personas en la creación de una identidad digital para motocicletas en la blockchain en la que se puedan registrar los hitos de la vida útil del vehículo para ofrecer un plus de confianza: «Si soy un usuario y compro un nuevo tubo de escape para mi moto, tendré una factura de la compra, una foto de la moto sin tubo de escape, una foto del mecánico montándolo, la factura de la reparación y una foto final de la moto con el nuevo escape instalado. Todo esto puedo juntarlo y crear un certificado que subo a la blockchain», explica el CEO de Motoblockchain. Llegado el momento de la venta, el comprador podrá acceder a esa información con las garantías de fiabilidad que ofrece la cadena de bloques: nada de lo que entra en esta base de datos puede ser manipulado ni falseado a posteriori.

En este sentido, además de lanzar una plataforma para realizar esos registros y cuyo producto mínimo viable podría estar listo en marzo de este año, Motoblockchain tiene previsto lanzar una serie de servicios adicionales, como la certificación de la autenticidad de la documentación que se sube al sistema y la creación de dispositivos que, instalados en el vehículo, actualicen automáticamente la identidad digital del mismo cuando se produzcan modificaciones o averías. Brighina busca ofrecer un servicio integral con un efecto transformador para todo el sector: «Mi sueño es que, en unos años, las motos que no tengan identidad digital no tengan valor y que, por eso, te veas obligado a cuidar tu moto. Una moto cuidada contamina menos, tiene menos riesgo de accidente (porque es más difícil que reviente un neumático o se rompa el motor en circulación), por lo que también mejora la seguridad».

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Una ambulancia que habla: la de Zaguan Tech

Salvar vidas está en el centro de la mayoría de los proyectos de movilidad conectada actuales. Es la motivación detrás de cada coche diseñado para reaccionar solo ante un obstáculo o avisar de forma autónoma a los servicios de emergencias tras una colisión, o de las ambulancias con comunicación bidireccional con los hospitales. Este último desarrollo es el que ha ocupado a Zaguan Tech desde que se unió a la iniciativa Lab V2X 5G.

Desde noviembre, sus tres integrantes se han centrado en analizar el flujo de trabajo de los servicios de emergencias y el equipamiento actual de las ambulancias para lanzar sus propuestas de mejora. Como explica el desarrollador de la compañía, José Mesas, las ambulancias actuales suelen tomar los datos del paciente de manera manual y comunicarse con el hospital o el centro coordinado de emergencia por teléfono o usando una tablet para acceder al historial médico del paciente o llevarlo al lugar que corresponda. Sin embargo, «con la tecnología que viene se puede hacer mucho más, como que la ambulancia disponga de más sistemas de medida y pruebas diagnósticas para poder tener una información detallada del estado del paciente y que se interconecte en doble dirección y con audio y vídeo con el hospital e incluso con el especialista que corresponda», defiende José.

De este modo, la tecnología consigue hacer más eficiente la atención primaria, reduciendo las colas en urgencias y garantizando que el paciente llegue a un hospital en el que todo está preparado para atender su dolencia. Incluso puede haber ocasiones en las ni siquiera necesite llegar al centro médico porque se le preste atención suficiente en el mismo vehículo, añade Mesas.

El empresario, que espera contar con el primer prototipo de ambulancia conectada en seis meses, aspira a que sus vehículos alcancen un nivel superior de automatización en un futuro no muy lejano y con el menor coste posible: aprovechando las oportunidades del 5G —mayor capacidad del sistema y rapidez y menor latencia—, estos medios de transporte podrán comunicarse con su entorno (con otros vehículos, con señales de tráfico...) para dirigirse de forma autónoma al lugar en el que se ha producido el accidente y de vuelta al hospital.

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Vehículos que se comunican en un mismo idioma, a través de Muving

La creación de corredores seguros para vehículos de emergencia es, precisamente, uno de los casos de uso a los que otra de las empresas en proceso de aceleración en La Farola pretende dar respuesta con su tecnología: «Consiste en ofrecer a los vehículos de emergencias un camino abierto en las ciudades, con los semáforos en verde, para que puedan circular con más seguridad y llegar más pronto a las actuaciones que deban realizar», explica Iván Contreras, cofundador y director general de Muving.

Para lograr esa comunicación sin fricciones del vehículo con el resto de activos de movilidad (lo que se denomina vehicle-to-everything o V2X), es necesario que todas las piezas hablen un mismo idioma. Un punto de partida para conseguirlo es el sistema operativo (mOS) que desarrolla la compañía andaluza. «Actualmente, el ciudadano se tiene que dar de alta en cada aplicación de movilidad para poder usarla. Desde nuestra experiencia, planteamos un solo lenguaje a través del cual puedes darte de alta y pagar en cualquier sistema de movilidad público o privado», agrega el también experto en Movilidad en Europa por el EIT Urban Mobility.

A su juicio, la tecnología ya se encuentra lo suficientemente avanzada para lograr esas metas. No en vano la empresa, que nació en Cádiz en 2017, la utiliza en una flota de más de 2.000 motos eléctricas compartidas desplegadas en cinco ciudades españolas y es la base sobre la que operan otras compañías de sharing europeas que están conectadas a su back end. Por eso, señala, el siguiente paso es trabajar en colaboración directa con los gobiernos locales para conectar al sistema el resto de vehículos privados y públicos y la infraestructura urbana. «El futuro de la movilidad es apasionante. Imagino ciudades abriendo corredores aéreos para drones y de actuación inmediata o entrega de cualquier cosa. Las Smart Cities evolucionan hacia la movilidad sostenible, ordenada, y todo pasa por la conectividad de todos los elementos de la ciudad para poder moverse por ella de la manera más eficaz posible».

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Todo un ecosistema digital para una verdadera movilidad conectada, vía Akiabara Tech

Ahora bien, como cualquier otro desarrollo tecnológico, para alcanzar su máxima expresión y ser de utilidad, el vehículo conectado necesita operar en un entorno apropiado: de nada sirven los sensores si no existen receptores a los que enviar la información o una red de telecomunicaciones por la que esta pueda circular. El proyecto de Vehículo Conectado V2X 5G de Akiabara Tech propone implementar una plataforma distribuida para la publicación-suscripción de los mensajes que lanzan los dispositivos conectados, apoyándose en el uso de protocolos de blockchain y 5G.

El equipo detrás de esta iniciativa cuenta a sus espaldas con décadas de experiencia en la creación de soluciones de inteligencia artificial que permiten desde el mapeo en 3D en tiempo real, hasta la localización y detección de objetos, o su seguimiento y clasificación, también en condiciones ambientales difíciles, como lluvia o nieve. Estos recursos, instalados en infraestructuras de tráfico y vehículos (ya sean bicis, coches o autobuses), no solo pueden ofrecer una ayuda incalculable a la conducción, sino también mejorar la gestión de la movilidad dentro y fuera de las ciudades.

Como advierte José Luis Rodríguez, director técnico de Akiabara Tech, un proyecto como el de Vehículo Conectado V2X & 5G no está exento de desafíos. El primero es el entrenamiento de los algoritmos. El segundo tiene que ver con la madurez del sector del automóvil y la adaptación de los sistemas de señalización para el transporte. Sin embargo, confía en que su solución permita superarlos en el menor tiempo posible, especialmente para casos de uso concretos. «Tecnológicamente es posible y es asequible, como la gestión automatizada de la gestión de las infraestructuras de tráfico en base a los datos captados en tiempo real», asegura. «Nuestra compañía es muy ambiciosa con los retos tecnológicos que nos planteamos; nosotros no nos planteamos un futuro, sino un presente donde determinadas tecnologías son viables y pueden ser aplicadas para resolver muchos de los problemas de los ciudadanos».

Un nuevo camino para la automoción planteada gracias a los avances tecnológicos que permiten trabajar en una movilidad sostenible, segura y eficiente. Todo ello sumado a la innovación del emprendimiento tecnológico andaluz que consigue alejar estos avances de la ficción, dejándo a KITT en la pequeña pantalla mientras que los vehículos del futuro ya están calentando motores.