Una noche de insomnio, Rafael Gutiérrez comenzó a darle vueltas a un proyecto que podría mantenerlo ocupado mientras su negocio de alquiler de autocaravanas esperaba a reiniciar la actividad. Poco después contactó con Juan Jesús y José Romero, dos hermanos carpinteros de Fernán-Núñez (Córdoba), para pedirles ayuda con el diseño. Cuatro semanas —mañana y noche— después, el resultado: un arco desinfectante para comercios y restaurantes. El invento fue presentado el pasado 8 de mayo en el Centro de Iniciativas Empresariales de La Rambla, Córdoba, donde aguarda a su comercialización. Gutiérrez explica que funciona con una combinación de agua ozonizada, cuyo grado de eliminación de virus, bacterias y hongos supera de 600 a 3.000 veces al de la lejía. Solo hay que permanecer 30 segundos bajo el arco para el proceso de desinfección, que «vaporiza sin mojar ni manchar» y «cuenta con una esterilla que desinfecta la suela de los zapatos». Los tres emprendedores han bautizado el arco como Nébula 700 y confían en lograr pronto la certificación para poder comercializarlo en toda la Unión Europea. Este es solo uno de los muchos ejemplos de soluciones tecnológicas que hemos visto desarrollarse por parte de emprendedores andaluces en los últimos meses.

Un plan para reunir todas las iniciativas

La crisis sanitaria sin duda ha tenido un fuerte impacto en la economía andaluza, pero también ha agudizado el emprendimiento y servido para poner en marcha todo tipo de soluciones creativas a necesidades provocadas por la COVID-19. El mes pasado, la Junta de Andalucía puso en marcha el PLAnd COVID-19, una plataforma para acoger soluciones de innovación para la lucha contra el virus por parte de empresas andaluzas y agentes de I+D+i del Sistema Andaluz del Conocimiento (SAC). La plataforma, gestionada por la Agencia Andaluza del Conocimiento, lleva un registro de todas las tecnologías y soluciones innovadoras propuestas para combatir la pandemia.

Muchas de estas aportaciones tienen que ver con el sector sanitario. La Universidad de Málaga, a través del OTRI-Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, presentó Andalucía Respira un respirador artificial robusto de fabricación rápida. Se trata, según sus artífices, de «una alternativa razonable si no hay disponible un respirador comercial convencional», ya que, tras culminar su proceso de homologación, se estima que tenga un ritmo de fabricación de unos 50 respiradores a la semana. La entidad almeriense Logits Automatismos, especialista en productos para el control y acceso a recintos, también ha sabido adaptarse a las circunstancias actuales. Para ello ha propuesto varias soluciones para medir la temperatura corporal en cuestión de segundos: mediante infrarrojos, cámaras de reconocimiento facial que funcionan incluso con mascarilla, y medidores de temperatura corporal a distancia que pueden instalarse en el transporte público. Internalia Group propone desde Málaga una app para frenar la propagación del virus. Por un lado, indica los síntomas del usuario y los evalúa mediante un código de colores. Por otro lado permite el seguimiento y monitoreo del personal considerado en cuarentena mediante el sistema GPS del móvil. Drones para el control de carreteras, cabinas de desinfección, equipos de impresión 3D, plataformas de telemedicina, equipos de protección, tecnología para la predicción de nuevos brotes… Gran parte del I+D+i de Andalucía, puesto al servicio de la lucha contra la propagación del virus.

Startups al servicio de la sociedad

Esta situación también ha despertado la solidaridad de numerosas startups y emprendedores, que han ofrecido sus productos y servicios de forma desinteresada para lograr que la «nueva normalidad» sea un poquito más normal. Las startups de las aceleradoras Andalucía Open Future y Programa Minerva pusieron su granito de arena durante la etapa más estricta del confinamiento con diversas soluciones tecnológicas.

En el campo de la formación online, las sevillanas Courbox y OpenWebinars, la almeriense Twenix y la cordobesa Lofty liberaron un buen número de sesiones online para niños y adultos, así como talleres creativos en streaming y licencias de software. Vyootrip, hasta entonces un portal de ayuda e información al viajero profesional, se adaptó a la situación informando en tiempo real de todas las fuentes institucionales, guías, recursos y consejos relacionados con la pandemia. Aunque el mayor esfuerzo de las startups se enfocó, de nuevo, en el campo de la sanidad. Consciente de la importancia del apoyo psicológico en estos momentos, la startup malagueña Docline puso su plataforma de salud digital a disposición de los sanitarios que la necesitasen. Fiixit e Impresoras3d.com se sumaron a la fabricación de mascarillas y válvulas para respiradores. Evo Industria donó un generador industrial de ozono al Hospital Regional Universitario de Málaga, necesario para desinfectar habitaciones, vehículos sanitarios y material médico. Por su parte, la gaditana Nubentos desarrolló una herramienta que integraba toda la información de seguimiento en tiempo real del COVID-19 con datos oficiales ofrecidos por las principales instituciones responsables. Y la cordobesa Paythunder creó un dispositivo capaz de analizar de forma automática si una persona tiene fiebre y detectar si lleva o no mascarilla puesta. Ticksy, Bracelit, BrainsPro, CheKin…, la larga lista de startups que se han volcado en detectar soluciones tanto para la crisis sanitaria como para el confinamiento da buena cuenta de la solidaridad y la conciencia presentes en los emprendedores andaluces.

Las universidades cogen el testigo

En el campo de la inteligencia artificial, el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (FADA-CATEC) y la empresa Airvant han desarrollado un robot aéreo para desinfectar contenedores y mercancías. Gracias a sus algoritmos de navegación inteligente, el robot puede desinfectar de forma automatizada las llamadas Zonas de Actividad Logística, áreas estratégicas para las actividades de almacenamiento y distribución de mercancías.

Asimismo, Loyola Tech, el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad Loyola de Andalucía, realizó un estudio basado en un modelo matemático aplicado a la epidemiología para predecir futuros picos de casos de coronavirus en la región. La investigación, liderada por el equipo del catedrático Pedro Rodríguez en colaboración con el centro de investigación alemán Mosaiques Diagnostics & Therapeutics, trataba de predecir «si las camas de las UCI, los respiradores y las camas normales de hospital de cada provincia eran suficientes para cubrir los pacientes potenciales que arrojaba el modelo matemático». Entre otras cosas, el estudio ayudó a predecir cuándo iba a tener lugar el pico de casos en Andalucía durante el mes de abril.

Por su parte, la Universidad de Granada, a través de los profesores David Griol y Zoraida Callejas, ha colaborado en el diseño de Hispabot-Covid19, un asistente virtual capaz de responder preguntas sobre el coronavirus a través de aplicaciones como WhatsApp. Desde su lanzamiento el pasado 8 de abril, se han atendido más de 165.000 consultas.

Arcos desinfectantes, respiradores, drones, equipos de impresión, machine learning... Los emprendedores andaluces desatan su creatividad frente al COVID-19 👇 Clic para tuitear

A estas iniciativas se han sumado otros colectivos como CESUR, la Asociación de Empresarios del Sur de España, con la plataforma #LoParamosUnidos. Desde la página web han hecho un llamamiento a todos los empresarios para que hagan llegar propuestas concretas contra la COVID-19 y a favor de la recuperación económica. El objetivo es enviar al Gobierno un dossier que recopile las mejores ideas para su análisis y posible puesta en marcha. Ha sido tal la avalancha de soluciones creativas y tecnológicas impulsadas desde Andalucía que el Comité de las Regiones de la Unión Europea ha destacado algunas de ellas en su página web. Una de ellas ha sido la conversión de máscaras de buceo en máscaras con fines médicos por parte de pymes de Estepona.

Startups, empresas, universidades, emprendedores…, y por supuesto el grueso de la ciudadanía, han apostado y siguen apostando por soluciones creativas y tecnológicas para superar la crisis sanitaria. El mundo podrá pararse, las distancias parecerán más largas, pero las mentes de los más emprendedores seguirán dándole vueltas a nuevas soluciones que hagan de esta nueva normalidad una situación lo más normal posible. Como atentos exploradores de la transformación digital, seguiremos de cerca el impulso emprendedor andaluz en tiempos de crisis. Esperamos, eso sí, que no por mucho tiempo.