Javier Megias aterriza en la Fundación Innovación Bankinter después de dejar el día a día de Startupxplore, la empresa que cofundó a comienzos de 2014. Lleva consigo la experiencia acumulada de veinte años en el campo de la inversión, el emprendimiento y las startups. Ahora ayuda a detectar ideas innovadoras y apoyar su crecimiento económico y creativo. Charlamos con él sobre su nuevo rol al frente del Observatorio de startups, sobre la necesidad de apoyo a las scaleups, sobre las nuevas tendencias en innovación, trabajo remoto, captación de inversión..., sobre qué se necesita para ser un buen emprendedor y sobre visibilización del emprendimiento en femenino.

Potenciando la innovación en el emprendimiento

Andalucía es Digital: Javier, hace poco te incorporaste a Fundación Innovación Bankinter como responsable de los programas de emprendimiento. ¿Qué actividad lleváis a cabo y cómo contribuís al ecosistema nacional?

Javier: Me he incorporado como director del programa de startups a la Fundación con varios objetivos principales. Quizá el más conocido sea liderar el programa de inversión en startups, un programa que tenemos conjunto entre la Fundación y el capital riesgo de Bankinter, precisamente para buscar compañías que estén en un momento más o menos inicial y que sean interesantes, e invertir en ellas. En la Fundación nos encargamos de tener una presencia del ecosistema, estar en contacto con todas las startups, conocerlas…, hacer un análisis de oportunidades y también intentar darles un feedback valioso. Invirtamos o no, pensamos que este feedback es importante. Si al final, entre todos en el equipo valoramos que es un proyecto interesante, se invierte con el capital riesgo de Bankinter.

Pero en mi caso, aparte, me he incorporado también con el objetivo de potenciar dos cosas: primero, el apoyo al ecosistema. Siempre he creído que hay un problema importante —en todos los ecosistemas lo hay, en el de España quizá sea un poco más agudo— de asimetría en la información entre emprendedores e inversores. Normalmente un emprendedor cuando va a hacer su primera operación de inversión está muy perdido, y sin embargo un inversor hace a veces decenas al año. Hay una asimetría ahí de conocimiento. Por otro lado, hay muy poca transparencia. Por eso, el primer proyecto que quise lanzar cuando me incorporé fue el Observatorio de startups; un proyecto precisamente enfocado a dar transparencia sobre quién está invirtiendo, qué se está haciendo, dónde se está invirtiendo, etc.

Las startups son superimportantes, pero las que generan el cambio son las startups que consiguen pasar al siguiente nivel y convertirse en scaleups. Hay muchísima gente animando a las startups, pero muy poca gente compartiendo cómo superas esos cambios de escala.

Y el proyecto en el que estoy inmerso ahora es el lanzamiento de un programa para apoyar ascaleups. Piensa que el objetivo de la Fundación es potenciar la innovación en el emprendimiento en España y que eso genere un impacto positivo tanto a nivel económico como social. Si lo piensas, las startups son superimportantes en este proceso, pero no son las que generan ese cambio. Las que generan ese cambio son las startups que consiguen pasar al siguiente nivel y convertirse en scaleups. El problema es que hay muchísima gente animando a las startups, pero muy poca gente compartiendo cómo superas esos cambios de escala. Por eso estamos montando un programa, que seguramente anunciaremos después de verano, precisamente enfocado a ayudar a estas compañías que o han levantado más de un millón de euros, o están creciendo entre el 60% y el 100% anual, y con perspectivas de crecimiento altas.

De startups a scaleups

Andalucía es Digital: ¿Cómo es esta situación de ausencia de scaleups en Andalucía? ¿Es similar al resto de España?

Javier: No creo que sea un problema de ubicación. Yo veo compañías de todas partes y las de Andalucía son igual de buenas que las que te encuentras en Extremadura, Valencia, Madrid o Barcelona.Creo que tiene que ver más con la madurez del ecosistema. Al final, un ecosistema es un ciclo. Un ciclo que va poco a poco madurando. Empiezan a aparecer las primeras startups, de estas startups muchas mueren, unas cuantas lo consiguen, las que lo consiguen incluso acaban siendo vendidas, esos fundadores luego montan otras compañías o se ponen a invertir y aportan todo lo que han aprendido en el proceso… Es decir, es un ciclo virtuoso que va mejorando. En Barcelona este es un ciclo que igual empezó hace veinte años. En Madrid igual empezó hace quince. Y en otras ciudades, como Valencia que es mi ciudad o en muchas regiones de Andalucía, pues dicho ciclo no lleva tanto tiempo. No es un tema de que haya pocas scaleups porque las compañías andaluzas o valencianas sean peores; tiene que ver con el número de ciclos que le hemos dado a esa «rueda»

Hay un problema importante en todos los ecosistemas de asimetría en la información entre emprendedores e inversores.

Andalucía es Digital: Entonces, digamos que las scaleups son el resultado de la experiencia acumulada por éxitos y fracasos anteriores, de gente que ha creado startups e invierte su experiencia en nuevos proyectos, ¿no?

Javier: Claro, y no solamente de quienes las crean. Fíjate en el caso de Tuenti. Sus empleados vinieron de muchas startups, pero de esos empleados luego nacieron muchísimas más compañías (en este punto de la entrevista, Javier hace referencia explícita a este artículo sobre la compañía). No se trata solamente de los fundadores. Imagina que quieres montar una scaleup B2B superpotente enfocada a vender algo en Málaga. En Málaga hay gente muy buena, pero ¿puedes encontrar CMOs potentes que hayan gestionado presupuestos de cinco millones de euros al mes? Pues igual menos. Entonces, cuantas más vueltas le has dado a esa rueda, no solamente tienes mejores fundadores sino mejores expertos en cada uno de los campos. De lo que comemos las startups es del talento. Cuanto más talento maduro hay, más fácil es que surjan esas compañías

Sobre Startupxplore y lo que vino después

 

Nacho Ormeño y Javier Megias, fundadores de Startupxplore.

 

Andalucía es Digital: Antes de Bankinter cofundaste Startupxplore, una plataforma de inversión de la que también has sido CEO. ¿Qué habilidades ofrece un emprendedor como tú a una gran corporación, en este caso un banco?

Javier: Startupxplore, por el entorno regulatorio que tenemos en España y por el momento en que estaba la compañía, había dejado de crecer de una forma muy agresiva y se había convertido en una compañía que estaba creciendo, estaba en beneficios, pero a mí me apetecía hacer cosas nuevas. Tuve la suerte de tener un cofundador espectacular, que es Nacho Ormeño, al que le apetecía seguir empujando. Me dio esta oportunidad enorme de seguir siendo socio de mi compañía pero sin tener que estar en el día a día.

Bankinter, que de hecho era uno de los socios inversores de Startupxplore, estaba buscando a alguien para llevar la relación en el ecosistema emprendedor, alguien con un perfil muy concreto. Yo tengo la suerte de llevar un montón de años en el mundo emprendedor, pero también he pasado años como directivo en el mundo corporativo. Buscaban una persona que hiciese de bridge entre los dos mundos, que «hablase los dos idiomas», y que tuviese esa capacidad de apoyar internamente las iniciativas a nivel de observatorio de innovación. Precisamente cuando salí de Startupxplore, recibí sobre todo propuestas de fondos de inversión y de corporaciones para liderar sus esfuerzos de corporate venturing. Y la verdad es que la que más me gustó fue la de la Fundación Innovación Bankinter.

Claves para atraer más inversión

Andalucía es Digital: Según el Observatorio del Ecosistema de Startups de la Fundación Bankinter, la inversión en startups sigue estando extremadamente polarizada. Barcelona lidera el ranking, con un 53,6% del total de inversión, seguida de Madrid, con un 37,6%. ¿Qué ingredientes nos faltan en Andalucía para captar más inversión?

Javier: Yo creo que Andalucía tiene ya bastantes emprendedores y eventos relacionados. El problema es que hablar de «Andalucía» es demasiado amplio. El emprendimiento se mueve en hubs y yo estoy seguro de que Granada, Sevilla, Huelva o Málaga tienen ecosistemas completamente diferentes. Al final, el ecosistema suele moverse como máximo a nivel de ciudad. Dicho esto, creo hay un trabajo importante, primero en enseñar —y a veces esto es un desafío— los casos de éxito. Es decir, si mal no recuerdo Freepik es una compañía malagueña. Que uno de los exits más relevantes de los últimos años haya nacido en Málaga es algo de lo que darse muchos golpes en el pecho, y sobre todo algo para mostrar que esto no va solo del número de compañías, sino también de lo que sucede. Ha habido muchos casos de compañías adquiridas por Intel, por Google…, por gente muy potente. Creo que se trata mucho de enseñar los casos de éxito al mundo de los inversores. Y muchas veces también, al final, creo que hay un factor muy relevante: si la mayoría de los inversores están físicamente entre Madrid y Barcelona, pues naturalmente y de forma muy humana, la gente está más informada de lo que tiene cerca.

Finalmente, hay otro factor, que quizá pasa mucho en Andalucía y en ecosistemas como Valencia, etcétera, que es la presencia de inversores en las fases iniciales. Es supercrítico tener una capa de business angels y fondos de fase semilla y presemilla desarrollada en la región. La primera inversión casi siempre es local. Es muy difícil que un fondo institucional decida invertir. Muy pocos somos los fondos que realmente invertimos en fase semilla. Por tanto, lo mejor en mi opinión es ayudar a esa capa de business angels y fondos, que ya más o menos existe en las ciudades, por ejemplo montando programas de coinversión como el del Instituto Catalán de Finanzas, o para mí la mejor referencia, el programa Seed Enterprise Investment Scheme (SEIS) del Reino Unido. Son formas de poner la coinversión en las manos de gente que se va a jugar su propio dinero.

Es supercrítico tener una capa de business angels y fondos de fase semilla y presemilla desarrollada en la región.

«La única tendencia clave es la tecnología»

Andalucía es Digital: Háblanos un poco de Future Trends Forum (FTF). ¿Cuáles serán las tendencias en innovación en Andalucía y España en los próximos años?

Javier: El Future Trends Forum (FTF) es el primer programa que se lanzó desde la Fundación. Es nuestra «joya de la corona» y de lo que estamos más orgullosos. Y básicamente parte de la idea de que dentro de ese ciclo del que hablábamos de generar innovación en emprendimiento, hay una parte que es la creación del conocimiento. Con una periodicidad semestral hacemos think tanks que están muy bien valorados —estamos entre los treinta y tantos mejores think tanks de innovación del mundo, y creo que el primero de España—. Juntamos a los mejores expertos del mundo para discutir alrededor de diversas temáticas, y esas temáticas abarcan desde el futuro del dinero, la ciberseguridad, la inteligencia artificial…, quizá más afines al negocio del banco, hasta cosas como la comercialización del espacio o el futuro de la comida. Es superinspirador estar sentado junto con los mejores expertos. En cuanto a tendencias, como cada think tank detecta tendencias nuevas, es muy complicado resumirlas.

Lo que sí que estuvimos viendo, de cara a la situación con el COVID-19, es que hay un cierto consenso de que la única tendencia clave es la tecnología, y que va a haber una potenciación importante del trabajo en remoto. Aunque a mí lo que me interesa es la segunda deriva de este tema: va a haber una potenciación del trabajo en remoto, pero ¿qué quiere decir eso? ¿Qué impacto va a tener en la sociedad? Pues quizá la gente ya no va a estar tanto en las grandes ciudades. Quizá eso potencie el coche autónomo, o quizá tenga un efecto en los negocios de çagro-foodç. Al final hay un montón de derivadas. Otra de ellas es cuáles se piensa que van a ser las tecnologías que soporten este cambio. Hubo un cierto consenso de que todo lo que tiene que ver con çbig data e inteligencia artificial va a ser clave, así como el IoT, lo que sería la sensorización y la salud. Si lo piensas, esas tecnologías lo que dicen es «más datos para tomar mejores decisiones».

Andalucía es Digital: A nivel personal, a Javier Megias, ¿qué es lo que le atrae más a la hora de invertir en una startup?

Javier: Bueno, como te puedes imaginar, desde que estoy en un puesto de inversor profesional dentro del venture capital ya no puedo invertir como business angel, pero históricamente siempre he invertido en personas. Cada business angel tiene su tesis de inversión. Yo invierto normalmente muy temprano, por lo que no hay evidencias de tracción que te ayuden a entender cómo van las cosas, pero suelo invertir en dos cosas: personas y mercados. Siempre digo con un poco de guasa que buen equipo, mal mercado, gana mercado; mal equipo, buen mercado, gana mercado; y buen equipo, buen mercado, sucede la magia.

Los buenos jugadores están donde está el disco y los grandes jugadores están donde va a estar el disco. El desafío es ese proceso de anticipación.

Pero ¿qué es un buen equipo? Esto, como siempre, es lo más difícil [de encontrar], pero es gente con una obsesión, casi diría insana, por resolver un problema. No es gente que dice «parece que hay bastante negocio en tal o cual sector, me voy a meter en ello». No. Es gente que siente una pasión y una cercanía al problema. Gente que a la vez tiene un punto casi diría esquizofrénico, en el sentido de que, a pesar de que está convencida de que ese es el camino y hay que resolver ese problema, también se cuestiona permanentemente si tiene que estar ahí o si lo está haciendo de la mejor forma. Y después, me preocupa mucho el mercado, entender la estructura del mercado. ¿Hay muchos players? ¿Es un mercado que crece? ¿Esas derivadas de segundo orden de las tendencias me están llevando a un punto donde ese mercado eventualmente será grande? En hockey dicen que los buenos jugadores están donde está el disco y los grandes jugadores están donde va a estar el disco. El desafío, pues, es ese proceso de anticipación.

¿Cómo se forma un emprendedor?

Andalucía es Digital: ¿Qué formación necesita un emprendedor? ¿Esto se aprende o se nace?

Javier: Yo no creo que un emprendedor solo pueda nacer. Desde luego hay gente que ha nacido con el gen, pero creo que una de las habilidades más importantes es la resiliencia absoluta. Es decir, esa capacidad de soportar la frustración y la incertidumbre y de no desanimarse... es importante. También la capacidad de escuchar a mucha gente y tener la mente muy abierta sin dejarse marear. Creo que también es enormemente importante la capacidad de vender, y para esto da igual que seas un emprendedor técnico o no: en la práctica estás vendiendo siempre. En España tenemos aún esa visión de que un vendedor es el que vende coches usados o enciclopedias puerta a puerta, cuando un buen vendedor es aquel que ayuda a la gente a resolver sus problemas. Vas a tener que estar vendiendo siempre: a tus clientes, a tus inversores, a tus empleados, a la sociedad, a los medios de comunicación… Después, creo también que es importante la capacidad de construir equipos y, sobre todo, de tener la humildad de reclutar a gente muchísimo mejor que tú. Y esto parece una obviedad, pero los emprendedores solemos ser gente con un cierto ego. El ego se deja en casa cuando se sale. Uno debe tener orgullo de sus hijos y de su equipo pero no de sí mismo. Por eso, el reclutar a gente muy buena te hacer ser consciente de tus carencias. Y sobre todo, hablando de carencias, debes tener la apertura de mente para conocerlas y buscar a gente que te complemente.

Sobre la cultura emprendedora

Andalucía es Digital: Respecto a la cultura del emprendimiento en España, sabemos que ha cambiado mucho en los últimos años. ¿Es posible que ahora haya «demasiados» emprendedores, o estamos alcanzando un término medio?

Javier: Yo creo que emprendedores tiene que haber muchísimos, porque emprender no quiere decir montar una compañía. Emprender puede decir crear una nueva área o lanzar un nuevo producto dentro de una compañía; o incluso en tu vida personal, crear un club de aficionados al tiro con arco, por ejemplo. Yo creo que es una actitud y una forma de ser y trabajar. Entonces, al revés, es superimportante que haya muchos emprendedores. De hecho, personalmente me obsesiona bastante el tema de la educación emprendedora. Esto no significa que todos los niños tengan que ser empresarios, pero sí emprendedores.

Lo que sí creo es que hay una cierta… desmedida atención al emprendimiento respecto al peso real que tiene en la sociedad. Pero dicho esto, jolín, me parece maravilloso, primero, que esté habiendo ese cambio de cultura, que ya haya una mayor tolerancia al fracaso, que la gente entienda estas cosas mejor..., y por otro lado, me parece también superimportante que estén cambiando los modelos de referencia. No todo el mundo quiere ser ya el próximo jugador de fútbol o el próximo tertuliano, sino que mucha gente empieza a tener sus propias compañías.

Y particularmente, un tema que me preocupa mucho es el de la diversidad. Donde queda mucho camino por recorrer y creo que lo estamos haciendo bastante mal es en el tema del emprendimiento en femenino. Tenemos una tasa de las mejores de Europa pero ridículamente baja en la proporción de fundadores frente a fundadoras. Creo que tiene tiene que ver con una cuestión de visibilización de ese trabajo, de no «masculinizar» el emprendimiento. Esto, como chico, yo nunca lo había pensado, pero hace poco estuve en Luxemburgo moderando una mesa redonda de inversoras y hubo un comentario que me hizo pensar: que hasta el propio ecosistema de inversión está diseñado alrededor de parámetros de «solo puede quedar uno». Es todo como muy «agresivo». Hay otras formas de hacer las cosas. Tenemos que hacer un trabajo importante todos los emprendedores porque, si lo piensas, cada vez que hablamos de un ingeniero o un emprendedor, salen muy pocas chicas. Yo no creo para nada que esto se resuelva haciendo mesas de chicas para preguntarles cómo es esto de emprender siendo chica. En absoluto. Pero sí esforzándonos para que en todos los paneles donde haya emprendedores e inversores haya chicas presentes.

Sobre la resiliencia del emprendedor

Andalucía es Digital: Antes has hablado de la resiliencia. En este sentido, ¿qué consejo le darías a un emprendedor para encajar el no de un inversor (o varios)? ¿Cómo debe reaccionar?

Javier: Yo creo que hay tres ángulos. El primero es el aprendizaje. Si un inversor te dice que no, pregúntale muy bien por qué ha sido, porque no quiere decir que el inversor tenga la razón, ni muchísimo menos —nos equivocamos muchísimo los inversores—, pero por lo menos puedes entender cómo ve el mundo y puede servirte para entender mejor tu negocio. El segundo ángulo es entender que los noes no necesariamente significan que no quiera invertir en tu negocio. Los inversores tienen que diversificar. Igual es que ya está sobreexpuesto a tu industria. O resulta que este año ya ha invertido todo lo que podía, o no le queda casi dinero. Se trata mucho de entender el porqué. Siempre que me reúno con emprendedores les digo: «¿Qué me quieres preguntar tú?». Y los muy buenos emprendedores me preguntan en qué momento está el fondo, cuánto invertimos en el sector en que están, etc. Ellos preguntan un montón y eso es un signo muy bueno.

Tu trabajo como emprendedor no es ejecutar tu idea sí o sí. Tu trabajo como emprendedor es validar si esa idea tiene sentido e intentar descartarla lo antes posible.

Y el tercer ángulo es asumir el rechazo sin caer en el romanticismo de arriesgarlo todo. Hay una narrativa dominante de que emprender es «tirarse al precipicio» sin importar las consecuencias. Conozco a mucha gente que acaba con dramas personales por haber persistido demasiado. Tu trabajo como emprendedor no es ejecutar tu idea sí o sí. Tu trabajo como emprendedor es validar si esa idea tiene sentido e intentar descartarla lo antes posible. Si al final, tras hacer todas las pruebas y analizar todas las hipótesis, aún consideras que hay un negocio delante, persiste; pero es una de las opciones. Es muy peligroso ese «sectarismo romántico» del emprendedor de «voy a conseguirlo a pesar de todo».

Andalucía es Digital: Totalmente de acuerdo.

Javier: Dicen que emprender es tirarse por un acantilado y construir el avión mientras caes. Igual hay algunos casos que sí, pero hay que ser muy conscientes de las circunstancias personales de cada uno.

Andalucía es Digital: Una pregunta obligada: ¿tienes en el radar alguna startup andaluza? ¿Cuáles te parecen interesantes?

Javier: Tengo localizadas unas cuantas, pero esto es como preguntarle a alguien a cuál de sus hijos quiere más. Tengo muchas que me gustan; no puedo decir una en concreto.

Andalucía es Digital: ¿Y proyectos o ideas, sin decir nombres?

Javier: En Andalucía he visto cosas interesantes en el mundo gaming. He visto a mucha gente trabajando en inteligencia artificial, muy debajo del radar, pero con ideas potentes. Últimamente estoy viendo crecer también muchos SAS enfocados a resolver problemas de negocios más tradicionales.