¿Qué es la Transformación Digital?

La Transformación Digital es un proceso por el que integramos lo digital en cualquier ámbito de nuestra vida. Cada vez que decides enviar un whatsApp en lugar de llamar a alguien por teléfono, estás digitalizando tu conducta. Lo mismo en el ámbito profesional. Sin darnos cuenta, cada día se hace más imprescindible lo digital en la buena marcha de cualquier empresa o negocio. Desde cosas tan cotidianas como enviar un correo electrónico a un proveedor, el pago con tarjeta o el almacenamiento de información en la nube a innovaciones como la aplicación del big data y la realidad aumentada. De modo que todos, día a día, estamos en continua transformación digital. Aplicado a las empresas, la Transformación Digital es un cambio de mentalidad por el que tenemos en cuenta todos los recursos y herramientas digitales disponibles para mejorar la competitividad de un negocio e impulsar su crecimiento.

Primer paso: Toma de conciencia

La Transformación Digital implica un cambio de mentalidad que afectará a todas las áreas de la empresa. Por ello es importante identificar los beneficios que nos va a suponer en el corto, medio y largo plazo:

  1. Reducción de costes. El uso de herramientas digitales simplifica y automatiza muchas tareas que de otro modo suponen una gran inversión en horas de trabajo. También permiten mejorar la organización del trabajo y la comunicación interna. Además, al digitalizar estos procesos y otros como los de venta, recogemos una gran cantidad de datos que nos permiten detectar cómo y dónde es mejor centrar nuestros esfuerzos productivos.
  2. Conocer al cliente. La analítica de datos nos permite recopilar mucha información de nuestros clientes desde su primera toma de contacto hasta que finaliza el proceso de compra e incluso posteriormente. Podemos saber qué páginas son más visitadas en nuestra página web, cuánto tiempo permanecen y el perfil medio del visitante. También es posible predecir futuras compras de un cliente o establecer el mejor momento del día para lanzar una campaña o anuncio.
  3. Personalización de la oferta. Desde que las redes sociales forman parte de nuestro día a día estas plataformas recopilan mucha información de cada usuario. Con ello, es posible conocer sus gustos, intereses y necesidades. Así, las empresas pueden dirigirse directamente a un público que, en principio, va a estar interesado en lo que ofrecen. Una vez captada la atención del posible cliente, sus interacciones con la marca tanto por redes sociales como mediante otras vías de contacto (web, newsletters, etc...) hacen que vayamos conociéndole tanto como para ofrecerle aquellos productos que más tengan que ver con él o ella. Aplicaciones como Spotify usan algoritmos muy útiles en este sentido, pues nos sugieren canciones y artistas en función de nuestras escuchas previas.
  4. Digitalización de los procesos. Actualmente existen aplicaciones que permiten al CEO de una empresa gestionarla desde un teléfono móvil. Esto es posible cuando toda la actividad productiva y de gestión queda reflejada digitalmente, y más en concreto en la nube. Usando distintas aplicaciones es posible dar una respuesta automatizada a tareas que antes debían hacerse manualmente, como la atención al cliente o el cálculo de costes. Optimizar recursos de este modo permite dedicar el talento del equipo a otros trabajos que redunden en el crecimiento de los resultados de la empresa.
  5. E-commerce. Ya no es sólo que el comercio electrónico nos permita vender nuestros productos más allá de los límites geográficos de nuestro negocio, incluso para quienes se enfoquen a la venta a clientes en proximidad implementar un e-commerce en su página web tiene muchos beneficios. Por un lado, como veíamos antes, esto nos permite recopilar multitud de datos respecto a nuestros clientes. Pero, además, facilita el proceso de contabilidad y control de stocks, precios y demanda. Así, por ejemplo, podemos saber a golpe de click sobre qué productos debemos realizar alguna acción publicitaria, cuáles destacar y detectar aquellos que no están funcionando como esperábamos.
  6. Marketing Online. Sea consciente de ello o no, toda marca tiene ya una reputación online y un reflejo en la red. Ya sea por comentarios de clientes en foros o redes sociales, por reseñas publicadas en portales especializados o fotografías compartidas de sus instalaciones o productos. Por tanto, es imprescindible tomar el control de la comunicación online para que sea la marca quien elabora el discurso por el que quiere que la conozcan. Esto va a permitirle gestionar adecuadamente crisis de reputación que se pudieran producir así como solventar las dudas o reclamaciones que pudieran efectuar tanto los ya clientes como cualquier usuario que se acerque a la marca.
  7. Motivación y cualificación. Una de las partes más importantes del proceso de Transformación Digital es la formación. Pero no sólo del equipo directivo, para implementar de manera óptima una cultura digital de empresa es necesario que todo el personal tome conciencia de lo que ello supone. La adquisición de nuevas habilidades y la participación en el proceso como parte activa repercuten en  la motivación de los trabajadores y nos permiten captar y retener talento en la empresa.
  8. Mejora de resultados. Cuantos más datos tengas del funcionamiento de tu negocio más cerca estarás de cumplir tus objetivos. La mentalidad digital te permite agilidad para poner en marcha nuevos procedimientos o mejorar los ya existentes. Las herramientas y aplicaciones online te permiten, además, probar estos cambios sin realizar una gran inversión económica ni de tiempo.

Segundo paso: Análisis

La Transformación Digital es un proceso por el que integramos lo digital en cualquier ámbito de nuestra vida. Cada vez que decides enviar un whatsApp en lugar de llamar a alguien por teléfono, estás digitalizando tu conducta. Lo mismo en el ámbito profesional. De modo que, seguramente, muchos procesos en tu empresa ya están digitalizados sin que te hayas percatado de ello. En algunas áreas, sin embargo, hace tiempo que sabes que necesitas una actualización pero no cómo acometerla. Ser consciente de la situación real de tu empresa, tanto en general como en lo que respecta a lo digital te ayudará a planificar una estrategia de implementación de la Transformación Digital que te ayude a conseguir tus objetivos y a mejorar tu competitividad. Si no sabes por dónde empezar, un análisis CANVA puede ayudarte, así como la Herramienta de Autodiagnóstico que ponemos a tu disposición. 

Tercer paso: Formación y acción

Tu formación y la de tu equipo es fundamental para aprovechar el uso de herramientas digitales, muchas de ellas accesibles o que no requieren una gran inversión para ser implementadas. Estos son algunos de los campos en los que te deberías formar para conocer las posibilidades que te brinda a Transformación Digital y saber sacarles partido:

  • Marketing Digital. El marketing digital es la forma más efectiva de llegar a los y las internautas y captar su atención. Dada su importancia, cada vez se demandan más profesionales con especialización en marketing digital. Las redes sociales son mucho más que mero entretenimiento. A través de ellas, se recibe información, se mantiene el contacto con otras personas y se potencia la marca personal.
  • Aplicaciones. Actualmente puedes acceder a la información en cualquier momento y lugar, ¿pero sabes sacarle partido a nivel personal y profesional? ¿Conoces las posibilidades que te ofrecen herramientas como Genial.ly o Trello?
  • Geolocalización. La geolocalización y el geomarketing en Internet se han convertido en herramientas imprescindibles para atraer y aumentar la cartera de clientes, aprovechando el uso extensivo de los teléfonos móviles inteligentes (smartphones), de las redes sociales y de servicios de búsqueda web como Google o Google Maps. De este modo, la correcta ubicación de productos y servicios asociados a nuestra empresa no solo afecta a las campañas de publicidad online que se puedan llevar a cabo, si no que permiten la creación de otros valores relacionados con la reputación online y la imagen de marca, que son elementos que afectan directamente a la fidelización que recibirá tu negocio o marca.

Cuarto paso: Implantación

Sigue el ejemplo de los casos de éxito que te contamos en la revista: