La ciberseguridad no es algo nuevo, pero hoy los retos son mayores. Los prismas desde los que se mira a la ciberseguridad ahora hay que verlos desde múltiples perspectivas. Construir un sistema digitalmente confiable no es tarea de uno, sino de muchos.

Por una parte y desde el punto de vista de la Seguridad Nacional, esto se logra avanzando en la protección de España, sus ciudadanos y en la creación de una fuerte cultura de ciberseguridadEn lo que se refiere a las empresas, esto se consigue no solo desde la protección de sus activos, sino también ofreciendo productos seguros y de confianza a los consumidores, obteniendo así ventajas competitivas. Y una de las más importantes, desde el punto de vista del ciudadano, como corresponsable en la construcción de la ciberseguridad, es hacer un buen uso de la tecnología y disponer de elementos que le transmitan confianza.

«Una de las ventajas competitivas más importantes para el ciudadano es hacer un buen uso de la tecnología y disponer de elementos que le transmitan confianza».

Estamos siendo testigos de una explosión tecnológica sin precedentes con elementos que son casi de ciencia ficción. Las economías tradicional y digital no se desarrollan correctamente si no vienen acompañadas de seguridad a fin también de construir confianza. Es la manera de avanzar en credibilidad como elemento determinante para la seguridad y por tanto para la economía y así para la competitividad, como país y como empresa.

Este es un reto en el que aún nos queda mucho por hacer para proteger a una sociedad que es digitalmente dependiente. Por ello, todas las políticas y estrategias dirigidas a esta construcción de seguridad y resiliencia son especialmente importantes. Sobre todo en un espacio casi anárquico y marcado por un fuerte componente tecnológico, donde no existen fronteras y que es fácilmente accesible, extremadamente dinámico, débilmente regulado y donde las acciones que se realizan son difícilmente atribuibles.

Nos enfrentamos a amenazas convencionales en un nuevo espacio: el ciberespionaje, entre empresa y o estados; la ciberdelincuencia, como por ejemplo los mercados negros de venta ilícita; el hacktivismo; el ciberterrorismo centrado en la captación y adoctrinamiento o la ciberguerra, las operaciones militares en el ciberespacio. A todo esto podemos sumar la desinformación que, si bien no es un ámbito ciber-, sin duda es uno de los elementos que mina la confianza digital.

Para hacer frente a todo ello, la respuesta debe ser conjunta. Individualmente el impacto no es suficiente. Un liderazgo comprometido y una estrategia de actuación son parte de la respuesta, y España ya ha avanzado en este sentido.

La Estrategia Nacional de Ciberseguridad 2019 se aprobó por el Consejo de Seguridad Nacional en abril de 2019. El documento recoge los avances en el terreno de la transformación digital, la nueva concepción del ciberespacio y proporciona las directrices para responder a las amenazas y desafíos a la ciberseguridad, ahora y de cara al futuro.

En su desarrollo colaboraron representantes de la Administración, expertos independientes, las comunidades autónomas y Ciudades con Estatuto de Autonomía, y se incluyeron las conclusiones de la Comisión Mixta Congreso - Senado para la Seguridad Nacional.

Un camino para recorrer juntos que no puede llevarse a cabo si no se intensifica la colaboración con la sociedad civil, especialmente con el sector privado; si no existe un compromiso social y político fuerte y con recursos que nos permitan acometerlos. Para ello ya hemos puesto en marcha el Foro Nacional de Ciberseguridad. Se trata de un espacio de debate, consulta y cooperación público-privada que ayudará en la formulación de la política de Seguridad Nacional en el ámbito de la ciberseguridad, bajo el paraguas del Consejo Nacional de ciberseguridad.

En esta línea, hay que seguir cooperando, concienciando y comunicando. No hay fórmulas mágicas para ello y todas las acciones previstas no van a suceder de la noche a la mañana. El camino estará lleno de curvas, pero un equipo acompasado y con un mismo objetivo hace que todo sea más fácil.