Recientemente, en una conferencia virtual organizada por Málaga TechPark Execs, los parques tecnológicos andaluces fueron destacados por su papel «estratégico» ante la situación económica que se presenta. No es ningún secreto que 2020 no va a ser el mejor año para la economía andaluza. Tras un primer trimestre en que el PIB regional ha registrado un descenso del 4,3% interanual, se espera que la caída continúe hasta el 10,4%. Una tasa, eso sí, algo inferior a la esperada para España.

Para el Consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía, Rogelio Velasco, «los parques tecnológicos son enclaves estratégicos para la búsqueda de sinergias con otras empresas y para la internacionalización», ya que son «infraestructuras idóneas para favorecer el trabajo en red y el conocimiento compartido y para facilitar la interacción entre empresas innovadoras y centros de conocimiento».

Ciertamente, los parques tecnológicos son un aliado excepcional de la innovación y el emprendimiento, pero ¿sabemos todo el potencial que esconden estos espacios?

Radiografía de los parques tecnológicos andaluces

Los parques tecnológicos son definidos por Europa Junta como emplazamientos estratégicos y dinámicos que atraen a entidades altamente tecnológicas. Se sitúan en una posición estratégica entre la generación de ideas, productos, procesos, metodologías en laboratorios y mercados para su puesta en valor. Su objetivo principal es muy claro: la búsqueda de la innovación. Por su visión transformadora, son espacios para crear empleo especializado, favorecer la creación de alianzas entre empresas y universidades, estimular el desarrollo industrial y económico, y reavivar el tejido empresarial.

Las entidades que pueden ubicarse en ellos son de distinta naturaleza —startups, empresas, universidades, hospitales, laboratorios, unidades pertenecientes a la Administración Pública...—, pero todas tienen un mínimo común denominador: el uso de las nuevas tecnologías. Según estadísticas de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España, el sector de la información, la informática y las telecomunicaciones es el que más presencia tiene en estos espacios, con un 24,96% del total. Le siguen los sectores de la ingeniería, consultoría y asesoría (18,12%) y la medicina y la salud (7,46%). Asimismo, la inversión en I+D es una constante en estos emplazamientos. Según la Asociación, el número de personas que trabajan en I+D en los parques tecnológicos continúa creciendo cada año. El último año alcanzó las 34.291 personas. Esto es casi un 65% del total de trabajadores (53.000 a fecha de 2019).

 

Sectores principales de las empresas ubicadas en los parques de la APTE (fuente: apte.org).

Andalucía suma una decena de parques tecnológicos. A nivel internacional, el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) destaca por ser desde 1995 la sede mundial de los Parques Científicos y Tecnológicos. Sevilla, por su parte, tenía el testigo de la organización de la 37ª Conferencia Internacional de la Asociación Internacional de Parques Científicos y Tecnológicos (IASP), evento que ha tenido que cambiar su formato a virtual pese a mantener las fechas iniciales, del 6 a 9 de octubre de 2020. La Asociación ha confirmado, eso sí, que la conferencia volverá en formato presencial al PCT Cartuja en 2022, coincidiendo con la 39ª edición.

¿Qué ventajas ofrecen estos enclaves a los emprendedores en materia de innovación? La mayoría de estos espacios ofrecen alojamiento empresarial, actividades de formación y networking e incluso foros de inversión.

Además de todos estos servicios, los parques tecnológicos de Andalucía acogen programas de incubación y aceleración de empresas tecnológicas. Es el caso de Andalucía Open Future, de la Consejería de Economía y Telefónica, el Programa Minerva, de la Consejería de Economía y Vodafone, FIWARE Zone, de la Consejería de Economía y Telefónica, ubicados en el PCT Cartuja de Sevilla; el Vivero aerónautico de la Cámara de Comercio de Sevilla en Aerópolis o el Green Ray del PTA y la Universidad de Málaga, y el CADE de Andalucía Emprende también situado en el PTA.

Aceleradoras de startups

Para Gracia Catalina Piñero, directora del Programa Minerva, las aceleradoras de empresas «pueden aportar mucho al proyecto empresarial especialmente en etapas tempranas, cuando el desconocimiento en ciertos aspectos económicos o legales puede ser clave, y en la difusión, visibilidad y contactos importantes, para ayudarles a lanzar al mercado o a vender a clientes». Aunque al final del día todas las decisiones empresariales las toman sus promotores y el éxito depende enteramente de ellos, las aceleradoras son un impulso valiosísimo, también en la búsqueda de financiación.

Para Juan Jesús Velasco Rivera, director de El Cubo - Andalucía Open Future, lo que las aceleradoras ofrecen es un «learning by doing», ya que las startups son guiadas por personas que han estado en la misma situación y que comparten sus experiencias con los emprendedores. «La aceleradora es un recurso de alto valor para empresas que tienen alto potencial porque es el puente que les lleva al mercado pero con un acompañamiento cercano», asegura.

 

Espacio Minerva, dentro del Vodafone 5G Smart Center (Sevilla).

 

Trabajar en un parque tecnológico conlleva grandes ventajas para una startup. Se crea mucho movimiento de nuevo talento y jóvenes que se plantean trabajar en empresas tecnológicas o emprender por su cuenta. En ellos se respira un aire «100% empresarial». «Todos somos “vecinos del mismo barrio”», comenta Juan Jesús. «Esto permite, por ejemplo, que la propia gerencia del parque o las asociaciones empresariales habiliten canales y vías para poner en contacto a las distintas entidades que conviven en el parque tecnológico», añade.

 

El Cubo, aceleradora de startups de Andalucía Open Future en Sevilla.

 

Los propios parques funcionan muchas veces como laboratorios de los modelos de negocio de las startups. Juan Jesús comenta el caso de Bubocar, una startup que aprovechó el tráfico diario del PCT Cartuja para hacer pruebas de captación de clientes. Además, estos espacios ofrecen en ocasiones la oportunidad a los emprendedores de establecerse como empresa pasada su etapa de aceleración, como han sido los casos de Wuolah y CheKin, que estuvieron en Cartuja hasta dos años después de su nacimiento.

Espacios donde se respira emprendimiento

Ya dentro de dos de las aceleradoras ubicadas en estos espacios de innovación, la vida se desarrolla a imagen y semejanza de lo que sería la vida en una empresa consolidada. Una de las ventajas que Gracia destaca sobre el Espacio Minerva es la ausencia de despachos y barreras. «En los momentos en los que es necesario tratar temas privados, hacemos uso de la sala de reuniones. En general creemos que es muy beneficioso trabajar de esta forma para ambas partes; nos permite conocer mucho mejor a los emprendedores y ellos pueden disponer de nuestra ayuda cuando la necesitan», comenta.

Juan Jesús, por parte de Andalucía Open Future, nos guía a través de un día cualquiera en El Cubo: «Estamos trabajando con las empresas y [estas] mantienen reuniones periódicas con sus mentores, están dedicadas a sus negocios desarrollando productos o realizando actividad comercial, están hablando con sus compañeros compartiendo experiencias, están con los responsables del programa, repasando algún aspecto de sus empresas, o bien en alguna reunión con clientes e inversores potenciales».

Ambos responsables destacan aspectos similares de pasar por una aceleradora de startups: un clima de trabajo positivo, ahorro de costes fijos (alquiler de oficinas, facturas, etc.), acceso a salas de reuniones y espacios de relax, fuertes lazos de comunidad, vínculos con el equipo de mentores, mentorización constante y casi sin límites (ofrecida por emprendedores con experiencia demostrable)... En definitiva, la oportunidad de hacer una «vida de empresa» real sin los costes económicos que ello conlleva. «Es muy bonito que empresas que hace tiempo salieron del programa, como Healthinn, se refieran a El Cubo como “su casa”», señala Juan Jesús.

El objetivo final de estos programas es que las buenas startups se puedan desarrollar en Andalucía y no tengan que marcharse a buscar apoyo fuera. En ese sentido, la fase posincubación es fundamental. Gracia nos explica que hay dos escenarios posibles: si acabada la fase de aceleración no hay demasiada demanda de espacios y sus puestos van a quedar libres, las startups pueden quedarse más tiempo; pero normalmente, cuando se marchan, lo hacen porque el proyecto ya se ha consolidado y pueden seguir creciendo en otra parte. Juan Jesús señala algo parecido: «Aunque el programa termina, el vínculo se mantiene y en estos seis años seguimos manteniendo el contacto con la inmensa mayoría de empresas que hemos acelerado. Saben que pueden contar con nosotros cada vez que lo requieran o se enfrenten a nuevos retos».

Es muy bonito que empresas que hace tiempo salieron del programa se refieran a El Cubo como «su casa». — Juan Jesús Velasco Rivera, director de El Cubo - Andalucía Open Future

Además de los recursos que ofrecen las aceleradoras en materia de formación y mentorización, los parques tecnológicos acogen constantemente programas paralelos de financiación y soporte a las startups (los llamados venture academy). Un ejemplo de esto es el Foro de Inversores del Parque Científico y Tecnológico Cartuja, que el pasado mes de marzo acogió su octava edición. Este encuentro permitió a diez emprendedores presentar sus proyectos a una treintena de inversores privados.

 

Alhambra Venture 2019, en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Granada.

Los parques tecnológicos, catalizadores de tendencias

Como espacios de innovación que son, los parques funcionan como medidores de las últimas tendencias en transformación digital. Juan Jesús no puede evitar hacer referencia al «mundo post-COVID-19». «Los verticales de salud (monitorización remota de pacientes, teleconsultas, receta electrónica, análisis clínicos…) y educación digital han salido muy reforzados y se han convertido en sectores muy muy activos», reflexiona. Para Gracia, una de las dominantes son las tecnologías disruptivas como el blockchain o la realidad aumentada, y en general, los negocios que necesitan abordar la transformación digital. El delivery, la logística, la tecnología financiera, las smart cities, el agrotech… son otros sectores en crecimiento. Y el turismo, claro, el gran golpeado por la crisis sanitaria. «Aquí tenemos el rol de ayudar a las startups a hacerse hueco en un mercado cambiante, que sale de una parada brusca y que presenta nuevas oportunidades, por ejemplo, con el turismo de interior», señala Juan Jesús.

Los parques tecnológicos seguirán siendo, ahora más que nunca, piezas clave para la transformación digital de Andalucía. Con presencia en las ocho provincias, y con especialización en sectores tan determinantes como la salud (Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud de Granada), la agroalimentación y las energías renovables (Parque Científico-Tecnológico Geolit de Jaén), o la aeronáutica (Parque Tecnológico Aeroespacial Aerópolis de Sevilla), los parques tecnológicos son uno de los principales motores del emprendimiento de base tecnológica en la región.