Es el gran momento de las startups andaluzas. Son ellas las que están liderando la transformación de los principales sectores productivos de la comunidad: el turismo, la hostelería, la agroalimentación y la industria. Y para hacer posibles estos cambios, los emprendedores cuentan con la innovación como principal aliada.

Según el último Informe Económico de Andalucía, relativo a 2018, Andalucía se posiciona como la cuarta comunidad autónoma en el ranking de la innovación tecnológica. Un 10,9% del total de empresas nacionales corresponden al panorama andaluz, por detrás de Cataluña (con un 23% del total nacional), la Comunidad de Madrid (18,9%) y la Comunidad Valenciana (12,3%).

Pero ¿qué entendemos por innovación?

El motor del cambio, en manos de los emprendedores

En muchas ocasiones se tiende a pensar que innovar es aportar soluciones creativas para resolver una situación. Sin embargo, mientras que la creatividad únicamente imagina cosas nuevas, la innovación tiene que generar un impacto real en la sociedad. «Innovar es incorporar cosas nuevas que mejoren la situación actual», tal y como nos plantea Ricardo Arjona, CTO y COO de EC2CE, emprendedor en el sector de la agroalimentación.

La innovación y el emprendimiento en este sector se analiza más a fondo en el siguiente videorreportaje, donde vemos cómo estos aspectos desarrollados por startups como EC2CE o BrioAgro permiten situar la agroalimentación andaluza como referente. Este sector, además, es el más importante a nivel industrial de Andalucía, con un 36,5% de las exportaciones de la comunidad, según el último Estudio del Sector Agroalimentario de KPMG.

La innovación también «debe suponer un cambio significativo que dé lugar a una nueva forma de relacionarnos con la realidad», nos comenta Abel Martín, CEO de la startup La Sibila.

La diferencia entre innovación y algo simplemente novedoso es que ese elemento de innovación debe suponer un cambio permanente, que la sociedad integra y hace suyo. — Abel Martín, CEO de La Sibila

Podemos apreciar esta característica en los cambios que el emprendimiento tecnológico está desarrollando en la industria, especialmente en la Industria 4.0. Los suelos desarrollados por la startup sevillana Solum se integran en el pavimento de la ciudad de forma discreta, alimentándose de la energía solar para proporcionar energía sostenible que se aplica a la recarga de vehículos eléctricos, como patinetes eléctricos, un medio de transporte a la orden del día.

 

 

Siguiendo con la innovación en el emprendimiento industrial andaluz, en la malagueña Aganova desarrollan tecnología con la que detectar fugas de agua en redes de gran diámetro, permitiendo el ahorro de millones de litros. «Veíamos que había una necesidad de soluciones tecnológicas para mitigar ese problema y ahí es donde nacemos», comenta Agustín Ramírez, CEO de Aganova. Estos desarrollos tecnológicos y sus motivaciones a partir del emprendimiento y la innovación son analizadas con más detalle junto a los responsables de estos desarrollos, quienes reflexionan en nuestro podcast Micro Andalucía es Digital, en el que exploramos con más profundidad el sector de la industria.

 

Estos cambios y, por lo tanto, esta innovación acaban siendo claves para «mejorar la experiencia del usuario final y de su proceso», comenta Antonio Bustamante, de la startup CheKin. Y detrás de estos resultados finales hay un trabajo de desarrollo liderado por los emprendedores andaluces. En palabras de Abel Martín, CEO de La Sibila:

El emprendimiento suele ser un buen germen para el nacimiento de ideas con un alto componente de innovación.

Víctor Martín, CEO de la startup Macco Robotics, también reflexiona que «son los emprendedores los que más innovación generan en muchos aspectos (sociales, laborales y empresariales), adquiriendo una visión de la sociedad y el mundo en general totalmente diferente». También apunta que el emprendimiento puede desarrollarse dentro de una empresa, no necesariamente montando tu propia empresa, «siempre y cuando la visión de la dirección crea de verdad en el emprendimiento».

Pero si hay algo en lo que coinciden todos los protagonistas de este reportaje es que el emprendimiento va más allá de una mera salida laboral para convertirse en «una forma de vida», como lo califica Luis Muñoz, fundador de Solum. «La idea de poder imaginar algo que no existe, y de luchar para hacerlo realidad, con todo lo que ello conlleva, hace que te sientas totalmente realizado», confirma Víctor Martín, de Macco Robotics.

Por otra parte, «el emprendimiento es el motor del cambio y es la mejor forma de crear riqueza», apunta Antonio Bustamante. «Las mejores empresas del mundo nacieron como proyectos pequeños que han sido capaces de ejecutar su visión, y creo que potenciar esa capacidad de creación es clave en nuestra sociedad como factor de cambio».

El turismo, al servicio de la innovación

La apuesta por la innovación en el sector turístico puede facilitar una conexión con nuestra historia y, de ese modo, ayudar a valorar mejor el patrimonio que tenemos. Este es el caso del desarrollo innovador que hace la startup La Sibila, en Cádiz. Tal y como comenta su CEO, Abel Martín, «La Sibila es un intento constante de conectar cultura y nuevas tecnologías, el uso de herramientas digitales para acercar el patrimonio cultural a la sociedad, para valorizarlo, para transmitirlo y asegurar su conservación». Una de las actividades de esta startup gaditana conecta la tecnología y la realidad aumentada: se superponen imágenes del contexto original sobre los restos históricos de la ciudad romana de Baelo Claudia, situada en Tarifa (Cádiz). De esta forma, no solo podemos visitar un espacio que ya no existe, sino que se promueve el respeto por el patrimonio al conocerlo de primera mano.

La realidad aumentada ayuda a valorar el patrimonio cultural, pues «resulta más fácil hacer entender la importancia de estudiar y conservar una “piedra” si podemos mostrar la “ciudad” de la que formó parte y su legado» Clic para tuitear

En la época, este yacimiento a orillas del mar fue importante por sus conservas y salazones y se mantuvo activo hasta inicios del siglo VII d. C., cuando fue abandonado. El Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, declarado Monumento Histórico Nacional, se convierte en un túnel del tiempo para el que únicamente es necesario tener a mano un dispositivo móvil al que instalarle la aplicación desarrollada por el equipo de La Sibila. «Vimos la oportunidad de utilizar una serie de avances tecnológicos como los dispositivos portátiles, cada vez más potentes y con un uso más extendido, como una forma de acceder a contenidos que revelar al visitante durante su visita». De esta forma, los visitantes de la antigua ciudad romana pueden apuntar con la cámara de sus smartphones sobre las ruinas y lo que antes captaría una instantánea de los restos ahora nos muestra la ciudad reconstruida.

El aspecto innovador de La Sibila se extiende más allá de las ruinas romanas de Baelo Claudia, pudiendo replicar la fórmula con otros contenidos para seguir apreciando el patrimonio cultural gracias a la tecnología. Algunas de las próximas aplicaciones todavía no han sido anunciadas de forma oficial debido a la crisis sanitaria, pero permitirán seguir disfrutando del contexto histórico en la actualidad. Este es el caso de la reconstrucción de las ruinas del castillo de Lebrija (Sevilla), del que actualmente se conservan pocos restos. Gracias a la misma puesta en escena de Baelo Claudia, «podemos ver la reconstrucción de su imponente castillo, o ver cómo frente a Lebrija navegaban barcos en el mar interior que era el Guadalquivir y que conectaba Cádiz con Sevilla», nos cuenta Abel Martín.

Por otra parte, la reconstrucción mediante realidad aumentada ha permitido también que La Sibila recree el contexto original de piezas procedentes del Enclave Arqueológico de Carteia para el Museo Municipal de San Roque (Cádiz). Algunas de ellas formaban parte del primer templo romano construido en la Hispania romana y ahora puede contemplarse con el filtro tecnológico para disfrutarlo tal y como fue en su origen. La raíz de esta apuesta está en la conexión con un pasado histórico que se convierte en presente, abriendo así nuevos frentes de exploración para el sector del turismo gracias a la innovación tecnológica.

De un turismo histórico al futuro del sector

El smartphone es el instrumento clave para los diferentes desarrollos innovadores dentro del sector del turismo: del uso de los dispositivos móviles para reconstruir yacimientos históricos a la libertad de acceder a un alojamiento turístico sin depender de una burocracia agotadora.

Este es el caso de la sevillana CheKin, startup que se centra en la digitalización de los registros en alojamientos. En palabras de su CEO, Antonio Bustamante: «Desarrollamos una solución que quiere ser el estándar digital para el check-in de viajeros en la industria turística».

Y lo están consiguiendo. Desde su fundación en 2018, ya cuentan con más de 10.000 alojamientos activos y clientes como Booking, OYO o Guesty. Gracias al software que han desarrollado, la digitalización al hacer el check-in es una realidad. «El aspecto más innovador con el que contamos es la cobertura del registro legal en más de 25 países y el ofrecer nuestra tecnología como infraestructura».

De esta forma, tanto un usuario final que gestione un hotel o una vivienda turística como una empresa que incorpore su tecnología y la aplique a su formato de trabajo pueden contar con soluciones digitales para todos los procesos.

«Nuestra tecnología hace que la recepción típica de un hotel se mueva al móvil del huésped», comenta Antonio. Actualmente, y con la crisis sanitaria como telón de fondo, estas medidas no son solo algo interesante con lo que contar, sino una necesidad. Con las pautas de distanciamiento social y la garantía de seguridad que tendrá que llevarse a cabo en cualquier aspecto de la sociedad, la innovación turística enfocada a solventar estos aspectos es más importante que nunca.

Estamos viviendo una revolución digital y cualquier experiencia puede ser replanteada y mejorada gracias a la tecnología. — Antonio Bustamante, CEO de CheKin

La herramienta de CheKin no solo está a la orden del día en lo que a seguridad se refiere, sino que ahorra cuestiones de burocracia en papel, lo que apuesta también por un sector más sostenible. El turista también sale beneficiado de este avance al ahorrarse el tiempo de espera cuando llega al establecimiento. «La innovación en el turismo en Andalucía hace que la experiencia del usuario final sea mejor. Tanto en España como en el mundo, la innovación permite que los destinos y los profesionales del turismo puedan diferenciarse ofreciendo mayor valor a sus usuarios».

La hostelería se reinventa

Otro de los sectores económicos destacados en Andalucía es el de la hostelería. Según datos del último Anuario de la Hostelería de España, publicado en 2019, la comunidad cuenta con el mayor número de trabajadores hosteleros a nivel nacional: un total de 294.675 personas. En la restauración, la comunidad también se mantiene en primera posición, con 230.325 trabajadores, por encima de Cataluña, la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana.

Un 7,2% del PIB nacional proviene de este sector y, mano a mano con el turismo, tiene una posición relevante para la sociedad. Dentro de este sector, la innovación va cogiendo fuerza gracias a apuestas como la del Salón H&T en Málaga, donde se celebran las apuestas innovadoras en hostelería. Estas resultan clave a la hora de seguir evolucionando, especialmente en el contexto actual. Siendo uno de los sectores más afectados durante la crisis sanitaria, las medidas tecnológicas se han convertido en auténticas protagonistas. Sin embargo, su implementación no es fácil, tal y como comenta Victor Martín, CEO de Macco Robotics:

La innovación avanza lentamente en la hostelería al tratarse de un sector muy conservador, pero la competencia mundial y las herramientas tecnológicas made in Spain están logrando que se agilice su integración.

La startup sevillana Macco Robotics surgió en 2013 con el objetivo de crear el primer robot camarero. Este se presentó en el Fiturtech de 2014 y no ha dejado de evolucionar desde entonces. «Detectamos que en el sector de la hostelería se había hecho muy poco desde el punto de vista de la innovación y de la aplicación de nuevas tecnologías y vimos la oportunidad de desarrollar tecnología que pudiera ayudar al sector en sus diferentes necesidades».

Esta startup se afianza como firma de foodtech y cuenta con robots especializados en la manipulación de alimentos y bebidas. Tienen también delegaciones en la India y Estados Unidos. Además, se especializan en la consultoría, el diseño y la fabricación de robots y tecnología para trabajar con alimentos y bebidas. Lo que antes eran nuevas experiencias en los establecimientos ahora se convierte —como ocurría con el check-in digital— en una garantía para la salud en la sociedad actual.

Es por eso que la tecnología de Macco Robotics también se ha reinventado para apostar por la seguridad sanitaria: por una parte, con Disinfection Bot se pueden desinfectar los espacios de forma autónoma mediante pulverización; por otra parte, con el robot humanoide Bibot V.4 puede haber comunicación con las personas y realizar primeros reconocimientos de los síntomas iniciales del COVID-19, además de medir la temperatura corporal.

«Con esta situación hemos visto lo expuesto que está el sector y nos ha hecho ver que solo a través de la innovación, en todos los aspectos, y junto con la tecnología, el propio sector podrá afrontar estos nuevos retos». Por otra parte, esta apuesta tecnológica permite también cubrir una demanda que, en ocasiones, no encuentra respuesta. Tal y como nos cuenta Víctor Martín, «se trata de un servicio de calidad que muchos no podían ofrecer por la falta de mano de obra cualificada. Por ejemplo, el año pasado en Estados Unidos, más de 200.000 puestos se quedaron sin cubrir, algo que con la robótica puede solucionarse».

Innovando el futuro

«El mundo en general va a ser de los que innoven». Es así. Estas palabras de Ricardo Arjona, fundador de EC2CE, plantean el futuro que aguarda a los diferentes sectores, donde «el cambio lleva una velocidad enorme ahora mismo y hay que tener capacidad para adaptarse». Y es que si algo nos ha demostrado este recorrido por las historias del emprendimiento andaluz es que la innovación está a la vanguardia de los principales sectores económicos de la comunidad. Y se continuará apostando por ella con el incentivo aprobado por la Junta de Andalucía para entidades públicas y privadas de más de 220 millones de euros en ayudas con las que seguir fomentando actuaciones de I+D+i. Además, el nuevo Plan General de Emprendimiento busca también seguir potenciando la innovación en la comunidad.

La situación de crisis sanitaria actual, por otra parte, ha significado un punto y aparte a la hora de potenciar el desarrollo tecnológico, especialmente en sectores con un carácter más tradicional como el de la hostelería. «Tengo claro que hay un antes y un después. El sector ha pasado de ser muy conservador a ser uno de los más abiertos a la innovación», reflexiona Víctor Martín, de Macco Robotics. Por otra parte, en términos de rentabilidad, desde la startup La Sibila Abel Martín nos plantea que la innovación no debería limitarse a un aspecto meramente rentable, sino que hay que apostar por ella como «una oportunidad de crecimiento que ayude a Andalucía a posicionarse a la cabeza de estos sectores».

El puzzle de formatos con el que hemos explorado los sectores de la agroalimentación, la industria, el turismo y la hostelería nos ha llevado también a destacar el valor del emprendedor como motor de estos cambios innovadores. Y es que «el emprendimiento debería estar dentro del ADN de todas las empresas», tal y como confirma Víctor Martín, «y poco a poco abrirse más a esta mentalidad, que siempre pasa por asumir riesgos; totalmente necesarios a la hora de innovar».