A pesar de haber vivido muchas experiencias en el extranjero, no hay nada como el hogar. La malagueña Silvia Montoya vuelve a su ciudad, donde actualmente es la CEO de la startup BrainsPro, enfocada a la educación online. «Siempre he tenido mucha inquietud por desarrollar el proyecto que yo misma he querido hacer. Lo llamo espíritu emprendedor por aquello de “tengo una idea y quiero darle forma”», nos asegura.

Traductora de formación y autodidacta por vocación, ha ido enfocando su experiencia profesional hacia la docencia a partir de su participación en otros proyectos del tercer sectorEl tercer sector se aleja del sector de la economía privada y del público, y en él encontramos a las asociaciones y organizaciones., especializándose en la sostenibilidad y el medio ambiente: «Me considero emprendedora social porque mi primer contacto con el mundo profesional fue con el tercer sector».

 

Silvia Montoya, CEO de BrainsPro.

 

Cuando en una asociación los roles de trabajo van especializándose y acercándose a un perfil más profesionalizado, es fácil que evolucione y acabe convirtiéndose en una sociedad. Esto fue lo que ocurrió con Ecoemprende. Desde 2010, y ahora convertida en empresa, Ecoemprende ha desarrollado más de cien proyectos con un servicio especializado en sostenibilidad e innovación social. Con este salto, Silvia Montoya empezó a trabajar en formación y a detectar las carencias digitales que hay en ese sentido, arrancando lo que luego sería BrainsPro. Para una mayor implicación social, o para cualquier implicación que se desarrolle en un proyecto, las vivencias personales de cada emprendedor resultan fundamentales: «Mi experiencia viviendo en el extranjero me ha ayudado como fuente de inspiración. Hay proyectos sobre aspectos medioambientales desarrollándose en Francia o Alemania, por ejemplo, que a nivel social están funcionando y los replicamos aquí».

Encontrar la tendencia

Además de tener la mente abierta y aprender de cada uno de los desafíos personales que encuentran en el camino, uno de los retos a los que se enfrentan los emprendedores es saber detectar las necesidades cuando se plantean un proyecto.

En España hay una necesidad digital importante, así como una necesidad de asesoramiento y de la utilización inteligente de las herramientas que tenemos.

De la mano de Silvia y su equipo llega una de las startups que están transformando la educación en Andalucía. Desde BrainsPro trabajan en una aplicación web que permite crear una academia online, completamente operativa, en tan solo 24 horas. Todo ello sin necesidad de tener conocimientos informáticos, por lo que los clientes solo tienen que preocuparse de la formación que imparten.

Detectar las necesidades de la sociedad y de la situación del mercado, para saber a dónde apunta la tendencia y cómo gestionar el proyecto, es, por lo tanto, un aspecto clave para quienes componen el ecosistema emprendedor. Uno de los factores que pueden marcar el día a día son las circunstancias sociales, que van evolucionando sin pausa. La crisis sanitaria ha conectado al mundo a un nivel que antes respondía a planteamientos abstractos. «Había un paradigma en torno a lo digital que decía “esto no puede hacerse” y ahora mismo se hace con naturalidad. Con estos cambios, se ha producido una apertura de mente», nos cuenta Silvia. Esta conexión puede convertirse también en un mercado cada vez más demandado, más allá de utilizar los recursos digitales en aspectos como la formación.

 

BrainsPro permite crear una academia online en 24 horas.

 

La tendencia al mundo digital seguirá presente ya que se está produciendo una naturalidad con los aspectos digitales que antes no había, y estos se pueden aplicar a muchos sectores.

Saber conectar con esa tendencia y adaptarse a los contextos sociales es, por lo tanto, un reto fundamental para tener en cuenta. «Al final, el mayor reto es estar alerta: saber cómo va cambiando el mercado, qué nuevas necesidades están surgiendo y cómo poder cubrirlas. Todo ello desde tu tecnología y tu trabajo». En la actualidad, BrainsPro se encuentra en fase de startup y haciendo testeo de mercado, además de formar parte de la aceleradora del Programa Minerva, iniciativa de impulso al emprendimiento tecnológico de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad junto con Vodafone España. «Toda la mentoría y el trabajo que hace el equipo es una experiencia buenísima. Los fondos mixtos me parecen una gran iniciativa y creo que Andalucía va por el buen camino».

 

El equipo de BrainsPro.

 

Este camino, que seguirá allanándose gracias al nuevo Plan General de Emprendimiento, permitirá a los emprendedores superar otros retos como una mejor conexión con el ecosistema. Aprender a partir de las experiencias, crear una red de conexiones, incluso entre diferentes sectores, que ayude a canalizar los problemas y a transformarlos en soluciones.

Formar parte del ecosistema emprendedor al final es cuestión de gestionar emociones y saber aprender de otras experiencias.

La personalidad del emprendedor

Si hay algo en lo que coinciden los emprendedores a grandes rasgos es que emprender es «una actitud y una forma de ser y trabajar», como matiza Javier Megias, Startup Program Director en Fundación Bankinter. Silvia Montoya también reflexiona sobre el día a día del emprendedor, donde la constancia y la concentración son factores clave dentro de esta «carrera de fondo». Acaba siendo inevitable que esta filosofía de vida sea ajena a la personalidad del emprendedor. «Es estimulante, pero no todo el mundo puede ser emprendedor porque si no gestionas bien las emociones, es fácil caer». Sin embargo, y a pesar de las dificultades del camino, también se van encontrando recompensas.

Se desarrollan muchas competencias generales y transversales que te ayudan también a mejorar como persona. Además, te da una sensación de libertad y de tomar tus propias decisiones.

Buscar retos es uno de los aspectos más interesantes para quienes forman parte de este ecosistema. El hecho de que un día no sea igual que otro, y que el trabajo sea muy diverso, hacen que la motivación personal y la curiosidad por descubrir nuevos aspectos sean prácticamente requisitos para emprender.

Retos y claves para el éxito

En el camino del emprendedor no existe un único reto que superar, sino que sortearlos se convierte en la dinámica habitual. «Prácticamente todo son retos importantes que tienes que ir sorteando, aunque también te ayudan a saber cuáles son las necesidades que tienes que cubrir». Del mismo modo, tener un foco claro es lo más importante para poder mantenerse a flote.

Hay que tener cuidado con tender a ofrecerlo todo, sin una especialidad, porque es fácil que te lleve al fracaso.

Esto se suma a una de las principales preocupaciones con las que tienen que lidiar las startups: la necesidad de gestionar correctamente el flujo de trabajo. «Hay que tener mucha coordinación, porque normalmente cuentas con un equipo limitado y necesitas poder controlar bien el volumen de trabajo para no fracasar». Pero más allá de estos factores, si hay una verdadera clave para el éxito, esa es el equipo humano que da forma a las ideas e innovaciones que se proponen al empezar a desarrollar un proyecto. Conseguir un equipo cohesionado y con un mismo espíritu de trabajo puede parecer algo fácil en la teoría, pero la práctica es otra cuestión.

Una de las cosas que veo más complicadas a la hora de emprender es crear un equipo que funcione. Este complemento de roles dentro del equipo es la base del éxito.

El desarrollo de otros proyectos y actividades previas también ayuda a contar con una especie de ojo clínico a la hora de decidir la plantilla con la que llevar a cabo esa idea. «En mi caso, por ejemplo, me fijo mucho en la personalidad, porque a la hora de los momentos difíciles sale lo que llevamos dentro y cómo somos». Una psicología que puede marcar la diferencia entre un proyecto de éxito y un fracaso prematuro.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, y sumándolos a una disciplina personal, la piedra con la que se sube esa cuesta que es el emprendimiento puede parecer más liviana. Además, no hay que temer los momentos de crisis: «Cuando viene una crisis es porque va a pasar algo bueno a continuación. Estas siempre sirven para aprender».