Floristería Telerosa: «Lo nuestro es el mundo de las emociones a domicilio»

Es 1998. El malagueño José Ramón Tirado entra en un pub irlandés. Suena Wonderwall de Oasis (probablemente, sonaba en cada emisora de radio 24 horas al día). José Ramón se acerca a la barra y le atiende Anémona, una chica irlandesa que ha venido a aprender español. José Ramón quiere llamar su atención, pero lejos de recurrir al típico piropo ya algo trasnochado incluso para los años noventa, decide tirar de algo más sutil y encarga a su marcha un ramo de flores a domicilio.

Sin las comodidades de las nuevas tecnologías a su alcance, realiza el pedido y nunca más vuelve a saber de él. Entonces se pregunta: ¿cómo sería una floristería donde pudieras hacer el pedido por teléfono, pagar con tarjeta en la misma llamada o mejor, pagarle al repartidor antes de hacer la entrega a domicilio? «Se trataba de facilitar al máximo la compra y al mismo tiempo ahorrar el mal trago a las personas tímidas», recuerda hoy José Ramón. Dicho y hecho: en julio de 1999 nace Floristería Telerosa, un negocio que más de veinte años después sigue enviando «emociones a domicilio».

El proceso de transformación digital ha estado en el ADN de la floristería desde el comienzo. Sus socios, los hermanos José Ramón, María Isabel y María del Pilar Tirado, además de Manuel Rodríguez y Brígido Ruiz, han sabido colocar la experiencia de usuario al frente de su proceso de digitalización.

Fachada de la Floristería Telerosa en el barrio de Huelin, en Málaga. Imposible pasarla por alto.

2004 fue un año revolucionario para el negocio, al implantar un servicio de comunicación en tiempo real con los clientes sobre el estado de su pedido vía SMS. «Algo tan simple supuso una auténtica revolución no solo en cuanto a satisfacción de los clientes, por conocer el momento en que su pedido había sido entregado, sino también para la gestión y optimización de las entregas», rememora José Ramón. Hoy, dieciséis años después, la floristería sigue empleando a grandes rasgos el mismo sistema de comunicación con el cliente, aunque están a punto de iniciar un rediseño total basándose en las nuevas tecnologías y en la simplificación del proceso.

«La necesidad de un nuevo proceso de digitalización siempre se detecta escuchando a los clientes, a los empleados y las ofertas que se reciben de proveedores de servicios» — José Ramón Tirado.

Hablando con José Ramón nos damos cuenta de que la comunicación con el cliente ha sido siempre la prioridad del negocio, y para ello la digitalización ha sido su principal aliado. Tiene sentido; para una empresa donde la experiencia de usuario es tan importante, cualquier malentendido o retraso puede dinamitar el negocio. «Un cliente no compra un ramo de rosas, sino un ramo de rosas que llegue por sorpresa el día del cumpleaños acompañado de un mensaje de felicitación y mil pequeños detalles. La diferencia es que si por cualquier motivo ese ramo de rosas no llega en el momento que tiene que llegar, ya ha perdido todo su valor. El ramo es el mismo, los detalles también, pero al día siguiente el cliente no lo quiere, además del gran disgusto que se ha llevado», nos explica José Ramón.

Detalle de los productos para regalar que ofrece la Floristería Telerosa.

Por este motivo, la comunicación B2C (business-to-consumer) ha brillado siempre en la Floristería Telerosa. Desde 2009 empezaron a tomar fotos exactas de todos los ramos y a mandárselas a los clientes antes de realizar el envío; primero por email, ahora por WhatsApp. Hoy se encuentran a punto de inaugurar un nuevo sistema para la gestión de entregas, que además de ahorrar papel en miles de documentos impresos, ayudará a evitar errores humanos mediante la gestión por códigos de barras y la optimización de las rutas por GPS.

Sus redes sociales, siempre activas, recuerdan a los usuarios de toda España que los ramos de Telerosa están a su disposición. «En los tiempos que corren el público está en Internet y es ahí donde conectamos», afirma José Ramón, quien nos adelanta que también trabajan en el estreno inminente de la nueva página web. La actual data de 2012 y aunque funciona bien, requiere de una renovación estructural interna. Junto a un nuevo proyecto para estrenar franquicias en otros rincones del país, el futuro digital de Floristería Telerosa parece más prometedor que nunca.

Pepe Pinreles: innovación de los pies a la cabeza

Juan Carlos Ramos Picchi y Javier Ayala Diosdado siempre han sabido explotar el gusto por lo local. Desde que Juan Carlos iniciase DeTriana, una tienda de productos vinculados exclusivamente al célebre barrio sevillano, hasta la formación de Pepe Pinreles, los dos socios no han perdido un ápice de su gusto por el folclore regional.

Detalle de los productos distribuidos por Pepe Pinreles.

Antes de la tienda de calcetines que ya arrasa en la venta online, Juan Carlos y Javier probaron suerte con clicks de Playmobil personalizados. Clicks cofrades, clicks carnavaleros, clicks de los equipos de fútbol andaluces… La idea caló y la demanda de clicks iba en aumento, pero el proceso para producirlos era demasiado largo y costoso. Entonces cambiaron a algo más íntimo, sencillo y que todo el mundo usa (al menos) una vez al día: calcetines. Pero no unos calcetines cualesquiera, sino personalizados con los temas más propios de nuestra tierra: de la Virgen del Pilar, del Puente de Triana, de nuestros olivos, de Gambrinus, jamones de pata negra, de los Carnavales… y por supuesto, del Sevilla F. C. y del Real Betis Balompié.

Hoy, la marca se expande por el territorio y ya cuenta con tres establecimientos propios en Sevilla y puntos de venta en más de treinta centros de El Corte Inglés de toda España. Pero ¿de qué forma se ha beneficiado Pepe Pinreles de la digitalización?

Hablamos con Javier Ayala, quien nos cuenta que el nacimiento de Pepe Pinreles ya estuvo acompañado de la venta online, pues fue el principal medio de difusión en puntos del territorio andaluz donde aún no tenían presencia física. «La atención personalizada en nuestra tienda física siempre representa un plus, pero poder llegar a lugares lejanos ha hecho que gran parte de nuestras ventas provengan de este canal, y más ahora con la pandemia, que facilitamos las compras sin salir de casa», nos comenta Javier

La web de Pepe Pinreles entra por los ojos, de eso no hay duda. A un cuidadísimo espacio online se suma la presencia en redes sociales, sobre todo Instagram, que permite destacar aspectos tan importantes como el colorido y los atrevidos diseños de sus productos. Con más de 17.000 seguidores en esta red, se puede decir que las redes sociales han marcado gran parte del devenir de este negocio en menos de tres años. «Bajo la premisa de “lo que no se ve no existe”, intentamos participar al máximo en las redes sociales para que todo el mundo nos conozca; conectando con nuestro público con un lenguaje adecuado a los temas de cada localidad a la que van ligados nuestros modelos de calcetines», explica Javier.

Javier Ayala Diosdado (izq.) y Juan Carlos Ramos Picchi (dcha.), socios fundadores de Pepe Pinreles.

Javier y Juan Carlos viven en una innovación constante. No solo a nivel de producto (como demuestran los diversos cambios que ha ido teniendo su modelo de negocio), sino de producción. Ahora trabajan en un nuevo sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) con el que prevén mejorar el funcionamiento interno de la empresa, lo que engloba la organización del almacén, la facturación, el control de ventas en tiendas y el marketing. «Con esto esperamos mejorar todos los procesos a corto y largo plazo», subraya Javier, optimista frente al prometedor futuro de los calcetines que han conquistado a medio país.

Mercado de Ayamonte: productos frescos y digitalizados

A escasos metros de la Plaza de la Coronación de Ayamonte, obra de Aníbal González, y de la dársena del puerto, se encuentra este Mercado de Abastos que data de los años sesenta. La antigua Plaza de Abastos, de finales del XIX, dio paso en 1966 a este mercado de abastos bien conocido por sus carnes ibéricas, por su pescado y marisco traído directamente de La Lonja, y por todos sus derivados del preciado atún, inmortalizado por Sorolla durante su paso por el municipio onubense hace ya un siglo.

Mercado de Abastos de Ayamonte.

«Este es un mercado con un atractivo que lo diferencia de otros de ciudades cercanas, un mercado fronterizo donde se ofrecen productos de nuestra tierra y del país vecino», nos explica Manuel Márquez Pérez, concejal de Comercio del Ayuntamiento de Ayamonte. Un mercado tradicional que, pese a sus muchas cualidades, conocidas dentro y fuera del municipio, no se libra de la amenaza de los grandes centros comerciales.

El Mercado de Ayamonte es, como muchos mercados de abastos, un «pequeño comercio» de naturaleza familiar; o más bien, formado por múltiples familias obligadas a unirse para ser más fuertes. «El mercado es una gran familia, pero nunca ha estado tan unida como ahora. Es complicado poner de acuerdo a pescaderos, fruteros, carniceros…, necesitábamos un conector que nos uniera a todos y a todas», comenta Manuel.

La iniciativa Digitaliza tu mercado, un programa de la Junta de Andalucía en coordinación con las Cámaras de Comercio y los Mercados de Abastos de Andalucía, ha sido el elemento de conexión. Su misión es acompañar a diversos mercados andaluces por un proceso de digitalización que incluye un diagnóstico de la situación tecnológica de partida de cada mercado, la elaboración de un plan de marketing digital, la transformación de su identidad e imagen, y la impartición de píldoras informativas para que cada mercado consiga las habilidades necesarias para dar continuidad al proceso de digitalización.

«Era una oportunidad que no podíamos perder, o por lo menos intentar. Recibida la información, nos pusimos manos a la obra convenciendo a los placeros de la importancia de acogernos a dicho proyecto», recuerda Manuel. Tras su paso por la iniciativa, el Mercado de Ayamonte ha logrado unificar a todo el mercado bajo un mismo logo. Se han fomentado las acciones colectivas y se ha apostado por la comunicación digital con la clientela, que ha visto su movilidad reducida durante los últimos meses. La venta online se ha sumado definitivamente a la física, y a través de Facebook y WhatsApp los placeros pueden estar en contacto directo con los clientes y enviarles los productos a casa. El paso por la iniciativa Digitaliza tu mercado también ha traído consigo una nueva web donde cada puesto tiene un espacio reservado para la promoción de sus productos.

La iniciativa Digitaliza tu mercado, trabajando con los placeros del Mercado de Abastos de Ayamonte.

Lo fresco y lo digital no están reñidos, y el Mercado de Ayamonte define uno de los caminos a seguir por las plazas de abastos para sumarse a la transformación digital. «Se puede digitalizar un mercado de abastos», afirma Manuel. «Esa es la intención de nuestro equipo y de mi área de comercio y mercado. Estamos en ello y tenemos grandes proyectos para el mercado y el comercio local».

Una floristería, una tienda de calcetines, un mercado de abastos. Son solo tres ejemplos de digitalización llevada a cabo por diversas causas, pero siempre con el mismo objetivo: mejorar la experiencia de usuario y la productividad de la empresa. Las PYMEs siguen siendo la espina dorsal de la economía española, y mejorar la competitividad es una tarea constante que pasa no únicamente pero sí en gran parte por una adaptación al contexto de transformación digital. Implica no solo cuestiones relacionadas con las nuevas tecnologías, sino con una nueva cultura corporativa que en muchos casos obliga a cambiar la organización de las empresas desde su base.